miércoles, 6 de diciembre de 2017

Lactancia y Síndrome de Down

En ocasiones llegan casos a la consulta un poco más delicados. No difíciles, sino más delicados por la carga emocional de la familia. He atendido a algunas familias cuyos bebés llegaron con Síndrome de Down. 

Como sabéis el SD no es una enfermedad. Es una alteración genética causada por la presencia de una copia extra del cromosoma 21 (o una parte del mismo), en vez de los dos habituales, por ello se denomina también trisomía del par 21. Si la lactancia materna es importante para cualquier bebé, es particularmente importante para los bebés con síndrome de Down para disminuir el riesgo de morbilidades asociado con la lactancia artificial.

Una de las características de los bebés con SD es la hipotonía, también en la musculatura de la cara. Tienen macroglosia y tendencia a tener la lengua fuera de la cavidad bucal al tenerla más grande de lo normal. Todas estas características hacen que la lactancia pueda parecer a priori más difícil, pero no imposible por supuesto. 

 A estas alturas creo que todas la madres saben la importancia de la lactancia materna para la salud de su bebé (y de ellas mismas), pero creo que aún son pocas las que saben que además es muy importante para su desarrollo orofacial.


La lactancia, además de prevenir infecciones y enfermedades, facilita el desarrollo del habla y el lenguaje y colabora en la prevención de la mordida abierta, mordida cruzada y la maloclusión. La lactancia materna estimula el crecimiento favorable del cráneo y las estructuras faciales. Ayuda al correcto desarrollo del paladar, de la dentición, de la respiración… No es nada desdeñable, y las familias deberían conocerlo, y saber los riesgos de dar biberón. 

En el caso de lactancia en síndrome de Down, por lo general la familia ya sabe antes de que nazca el bebé que tiene SD, y que normalmente el síndrome viene asociado con otras patologías. Y la familia busca ayuda y apoyo ya antes del nacimiento. Así que en lo que se refiere a lactancia materna es conveniente empezar bien desde la primera toma. 

Un bebé con hipotonía va a succionar peor y le va a costar más hacer un buen agarre y una buena succión. Y también están más débiles así que hay que hacer lactancia "a oferta" más que "a demanda", para no saltarnos tomas ya que igual está tan débil que no pide. 

Será importante mantener una buena producción, y aquí podemos ayudar a la mamá para dominar una buena técnica de extracción (manual o con extractor) y enseñar a los padres a ofrecer al bebé esa leche extraída sin usar biberón, con métodos respetuosos que no interfieran más aún en su succión, o como la jeringa-dedo que además les estimulen. 

Y aquí es donde es tan importante hacer una buena reeducación de la succión con ejercicios y masajes de terapia orofacial, tanto intraoral o como perioral, que están funcionando tan bien en la consulta. 

La postura llamada "Dan-Cer" (por el nombre de quienes la definieron S.C. Danner y E. Cerutti) suele ser la que mejor funciona y las más recomendada en los inicios de la lactancia con bebés con Síndrome de Down. Y hacer compresiones del pecho durante la toma.

Si un buen apoyo y acompañamiento es fundamental en casi todos los casos, más lo es en los casos con Down. Si tu hijo nacerá con este síndrome, puedes ponerte en contacto con una IBCLC cercana para que te acompañe. Mira aquí. El acompañamiento a la madre (a la familia) es importante que se dé a lo largo del tiempo y no de forma puntual.
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lunes, 27 de noviembre de 2017

Charla gratuita sobre Baby Led Weaning

Jueves 21 diciembre 2017, 18h00


IMPRESCINDIBLE reservar plaza, por los medios habituales: whatsApp, correo o teléfono.
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lunes, 6 de noviembre de 2017

Entrevistamos a Alba Padró, autora de "Somos la leche"


Como he comentado en otras ocasiones los profesionales de la lactancia debemos mantenernos al día en cuanto a estudios, publicaciones y actualizaciones relacionadas con la lactancia. Es un requisito indispensable para poder re-certificarnos cada 5 años. Y entre nosotras solemos estar en contacto para comentar novedades, debatir, aprender unas de otras, compartir casos clínicos... Cuando una de nosotras además tiene un éxito todas nos alegramos. 
En esta ocasión os traigo una mini entrevista a mi colega, la gran Alba Padró.

Alba es auxiliar de clínica, consultora en lactancia certificada (IBCLC) y cofundadora junto a María Berruezo de LactApp. Pertenece a ALBA Lactancia Materna, grupo de apoyo de Barcelona, y es formadora en Fedalma. Imparte seminarios y charlas. Ha escrito durante tiempo un blog de lactancia llamado "Som la llet". Acaba de publicar su primer libro "Somos la leche", editorial Grijalbo.



Alba Padró y su libro Somos la leche
Alba Padró
-Foto de Victoria Peñafiel-

Gracias Alba por dedicar un poquito de tu tiempo a responder unas preguntas.

¿Sabes que si estoy aquí preguntándote para todas las mamás que leen mi blog es precisamente por ti? Hace algo más de 14 años resolviste una duda en mi primera lactancia. Ya lo he contado muchas veces, quedé impactada de que por teléfono pudieras resolver lo que para mí era en ese momento mi enorme problema después de que ni la pediatra, ni la matrona, ni el ginecólogo, ni el médico de cabecera me ayudaran absolutamente nada… ¿Tú también empezaste así, verdad? ¿Con una llamada? ¿Una visita a un grupo? ¿En tu primera lactancia? ¿Cuéntanos cómo empezaste a familiarizarte con el tema lactancia?
Tengo mucho cariño a la atención telefónica y es que una llamada me llevó donde estoy ahora. A veces me pregunto qué hubiera pasado y quién sería yo si aquella tarde de hace casi 18 años no hubiera encontrado a nadie al otro lado del teléfono.
Me enamoré de la lactancia, del trabajo que hacían cada día las asesoras de lactancia, de los conocimientos que tenían…
Estoy segura de que si ese día nadie hubiera atendido mi llamada, hubiera empezado una lactancia mixta, no hubiera ido a informarme a un grupo de apoyo y, evidentemente, ahora no estaría aquí.

¿Y luego llegaron los grupos de apoyo ya como asesora? ¿Y la ayuda vía teléfono o vía internet?
Al día siguiente de esa llamada entraba a formar parte de ALBA Lactancia Materna y en estos momentos soy presidenta del grupo. Cuando fui la primera vez se lo comenté a mi madre que me animó a asistir al grupo, pero me recalcó explícitamente que no firmara nada. ¡Y ya me ves!
En estos años he hecho de todo: consultas por mail, asesoría en el grupo y atención telefónica que sigo haciendo y me sigue emocionando. Me encanta la inmediatez que desprende la atención telefónica.

¿Cuándo empezaste la formación y estudio de la lactancia materna ya más allá de la experiencia propia?
El año 2004 la federación catalana de grupos de apoyo lanzó su primera formación para asesoras. ¡¡Fue tan emocionante!! A partir de ahí no pude parar, quería saber más, debía saber más. Soy bastante perfeccionista, así que nunca nada me parece suficiente. Es realmente lo que me apasiona de la lactancia, el seguir aprendiendo día a día.

¿Cómo definirías tu experiencia en los grupos de apoyo?
Un regalo. Ha sido un regalo poder ver, escuchar y aprender de cada madre y cada bebé a lo largo de estos años. El grupo ha sido un motor de aprendizaje único, y es que el no poder dar respuesta a una madre que, por ejemplo, tiene dolor; me llevaba a investigar y necesitar saber más.

Al igual que yo tú eres IBCLC no sanitaria. Te examinaste en 2008 cuando aún podían
Alba Padró con su libro Somos la leche
Alba Padró, con su libro "Somos la leche"
-Foto de Victoria Peñafiel-
 hacerlo los no sanitarios. ¿Qué te hizo dar el paso para llegar a serlo?
Mi formación como auxiliar de clínica me facilitó el acceder al IBCLC. Al no ser algo más: enfermera o comadrona, me quería demostrar a mí misma que tenía el conocimiento necesario para llegar a ser IBCLC.

LactApp es una aplicación móvil que asesora sobre la lactancia materna sin sustituir al grupo de apoyo o la ayuda de un profesional. LactApp ha sido una revolución y una ayuda magnífica para las madres. Unión de tecnología y lactancia. ¡Una idea genial! ¿Cuándo y cómo se empezó a gestar la idea de LactApp?
¡Muchísimas gracias por tus palabras! LactApp es un sueño hecho realidad. La idea surgió de una charla entre mi socia y yo. Me paso la vida pegada al teléfono de consultas y queríamos conseguir crear una herramienta que resolviera consultas de forma automática y personalizada. Mi socia siempre bromea diciéndome que quería “clonarme” y parece que lo estamos consiguiendo je, je.

Me gustaría que explicaras a las madres que no lo saben: ¿qué ofrece LactApp que no ofrezcan otras aplicaciones de lactancia? ¿Qué diferencias hay?
LactApp es la primera app que ofrece información de lactancia de forma personalizada. Existe mucha información de lactancia, lo que echamos en falta en su día es encontrar información que se adapte a la situación de cada madre y cada bebé, que sea capaz de darte una respuesta distinta si estás embarazada o si amamantas, que no te responda lo mismo si tu bebé tiene una edad u otra, que tenga en cuenta si tu bebé no aumenta de peso correctamente, etc. Además, modificamos y aumentamos el contenido constantemente, añadiendo todos los comentarios y peticiones de las madres que nos ayudan a mejorar a través de la app.
Actualmente LactApp responde una media de 30.000 consultas de lactancia a la semana y esperamos que este número vaya en aumento.

Si no es indiscreción, ¿cómo se financia la aplicación porque sabemos que detrás sois varias personas trabajando y la aplicación es en su mayoría gratuita para las madres.
Como te decía, LactApp es un sueño, una gran apuesta personal. LactApp ha nacido con recursos propios y muchas horas (diurnas y nocturnas, je,je). Más adelante, se nos concedió un préstamo para emprendedores y, actualmente, ya contamos con inversores que creen en nuestro proyecto.
Somos la leche. Alba Padró
Somos la leche. ALBA PADRÓ.  Ed.Grijalbo.
Recientemente ha salido al mercado tu libro "Somos la leche" Ed. Grijalbo (que es una maravilla y lo recomiendo a todas las madres). ¿Cómo surge la idea de escribirlo?
La idea, cómo no, es de mi maravillosa socia María Berruezo. María me animó a empezar a escribir un libro. Y cuando María dice algo, hay que hacerle caso. Así que me puse manos a la obra. La sorpresa llegó unos meses más tarde cuando la editora de Grijalbo me llamó preguntando si quería publicar un libro de lactancia materna. La verdad es que es un sueño hecho realidad, después de tantos años de escribir en blogs, revistas… era el momento de tener un libro, estructurado y que tratara los máximos temas de lactancia posibles.

Cuéntale a las madres que no lo han leído de qué trata. ¿Y cuál es el objetivo?
¿Cómo lo has escrito, de un tirón? ¿Has ido recopilando información? ¿Cuánto ha tardado en gestarse y salir al mercado?
Se gestó bastante rápido en 4-5 meses ya entregué el material a la editorial. Me buscaba horas de madrugada para poder escribirlo y terminarlo. Luego llegó la parte de corrección y maquetación que les llevó unos meses también. Tengo que decir que han cuidado al máximo la imagen del libro para que sea amena y atractiva. Porque “Somos la leche” tiene que ser un libro fácil de leer, en el que puedas encontrar la información que necesitas, que lo puedas leer desde el principio o ir directamente al tema que te interese.

Te sientes más orgullosa de algún apartado en concreto. O quizá haya partes que haya costado más redactar…
Me gusta mucho el apartado que habla de lactancia en bebés mayores y de las situaciones que va a experimentar una madre lactante durante su lactancia.
Y es que hay poca información de este tipo para las madres, lo que sigue dejando claro que no es habitual mantener la lactancia más allá de lo socialmente establecido.
¡Por cierto! Otra cosa que creo que es un valor añadido son las imágenes que ilustran el libro. He tenido el placer y el honor de contar con unas mamis/modelos estupendas que se prestaron, junto a sus bebés, a una sesión de fotos espectacular que nos ha permitido que el libro sea más real, y es que las fotos de banco de imágenes quedan muy frías y perfectas; queríamos ver a madres reales en toda su perfección.

¿Qué puede aportar tu libro a las madres que no aporte otro de los muchos libros que hay sobre el tema?
Supongo que la parte diferencial es la parte de experiencia personal y toda la que me ha brindado el asesoramiento a tantas madres. Creo que es un libro que es fácil de leer porque las madres se ven reflejadas en él.

¿Qué otros libros sobre lactancia recomendarías a las madres además de tu libro? Dinos un título que te haya marcado de forma especial.
A mí, a pesar de no ser de lactancia pura y dura, me marcó “Mi niño no me come” de Carlos González. Cuando mi hija tenía 4 meses llegó a mis manos y me sacudió. Todos los libros de Carlos son una maravilla. Uno que me gusta mucho es el de la Dra. Carmen Vega, me parece un libro muy acertado y que te da una visión muy amplia de las dificultades que pueden surgir en una lactancia y todo en voz de las madres.

¿Tienes planes de futuro como escritora? ¿Vas a volver a publicar?
Me encantaría, la verdad es que ha sido una experiencia extraordinaria y no me importaría para nada repetir.

¿Algún otro proyecto a la vista?
¡Pues la verdad es que sí, muchos! LactApp no es solamente una aplicación, es un proyecto que abarca muchas más cosas y herramientas que tienen como objetivo apoyar a las madres para que consigan la mejor experiencia posible en sus lactancias. Queremos que todas las madres tengan acceso a información de lactancia que les permita tomar sus propias decisiones. Uno de los proyectos que más ilusión me hacen es un chatbot de lactancia, sí, sí, un asistente virtual que estará en plataformas como Messenger y que dará orientación en lactancia a las madres.

Por último, dinos dónde pueden comprar el libro nuestras lectoras.


Se puede comprar en todas las librerías o en Internet :-)

Enhorabuena Alba por el éxito de tu libro, y de LactApp.




Alba es cercana y agradable, y como veis llena de proyectos. Una suerte para todas las madres.

¿Y tú? ¿Conoces a Alba? ¿Quién te ha ayudado en tu lactancia? ¿Si eres asesora, quién te dio el empujón para serlo? Cuéntanoslo en los comentarios.



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domingo, 5 de noviembre de 2017

Salir de Matrix

Hoy re-veía la película Matrix con mi hija. Para ella la primera vez que la veía, y hacía muchas preguntas, que nos han llevado a un interesante debate en familia.
Eso me ha recordado que el término "Salir de matrix" también lo hemos usado mucho en crianza, para referirnos a un cambio del paradigma en la crianza, sobre todo hace unos años cuando participaba más activamente en varios foros.

Yo salí de matrix a los pocos meses de nacer mi hija. ¿Y tú?

Recupero aquí y ahora el texto que publiqué en su día en los foros de la asociación. Lamentablemente no he conseguido ponerme en contacto con el autor. El vínculo que se ofrece al final del artículo ya no funciona, y la búsqueda que he hecho ha resultado infructuosa. 

Os dejo el estupendo texto:

¿Qué relación hay entre Matrix, el software libre y la crianza natural?
El argumento de la película “The Matrix” ha sido utilizado a menudo para interpretar diversas situaciones del mundo real. Los ámbitos en los que más claramente he visto que se haya recurrido a esta película han sido, curiosamente, el software libre (SL) y la crianza natural (CN).
Creo que realmente sí que hay cierto paralelismo entre el software y la crianza, lo que vendría a corroborar lo acertado de buscar en Matrix un esquema para explicar ambos. Pero, sin embargo, no me he encontrado en ningún sitio una conexión directa entre SL y CN.

La pastilla roja
Hace unos años se publicó un libro titulado La pastilla roja. En él se utiliza la elección que a Neo se le ofrece en la película “The Matrix” como esquema para explicar la situación del software: la pastilla azul del software propietario y la pastilla roja del software libre. En palabras de Juantomás:

“Alfredo, esto del Software Libre es como lo de las pastillas de la película The Matrix. Tienes una pastilla roja y una azul. La azul es la que te venden todos los días las empresas de software actual sobre las maravillas que la tecnología ofrece. Te inundan con propaganda sobre las bondades de este sistema operativo y la cantidad de cosas que puedes hacer con él. Producen aplicaciones continuamente para que tengamos la ilusión de una constante innovación, cuando realmente no se produce. El conocimiento es únicamente de ellos, bajo este modelo sólo las empresas de software propietario tienen acceso al conocimiento, las cosas que ellos quieren que se hagan, no las que más te convengan a ti. Pero, por otra parte tienes la pastiila roja, la del conocimiento. Es la pastilla que te permite usar la tecnología en tu beneficio. El conocimiento está al alcance de todos y no solamente de las grandes empresas de software”.

Sal de Matrix
Por otro lado, en el foro de crianza natural es bastante habitual encontrar citada la película “The Matrix” y usan a menudo la expresión sal de Matrix :
Hace tan solo unos meses yo vivía en Matrix: confiaba en los profesionales de la salud y en mi civilización. Es verdad que a veces por algún fallo del software notaba cosas raras como contradicciones entre pediatras acerca de la lactancia, etc. A veces me sentía un poco rara haciendo cosas que “no debía” con mi hijo, como dormir con él por mi propia comodidad. Menos mal, pensaba, que trabajaba y así los niños comían con las abuelas que eran capaces de meterles todo el plato de verduras, cosa que yo era incapaz porque algo en mi interior decía que me iba a quedar sin leche: otro fallo del software.

¿Son realmente apropiados estos paralelismos? Voy a ir un paso más allá y voy a relacionar directamente ciertos aspectos del software y de la crianza, fuera del esquema Matrix.



Alternativas
Todo el mundo suele considerar diversas alternativas en cualquier tema… salvo en el software y la crianza. En el software se ha llegado prácticamente a establecer una igualdad entre software y Microsoft. En el mundo de la crianza de los niños… las cosas son como son, sin que puedas hacer nada fuera del guión. Todo lo demás (linux, lactancia materna, firefox, colecho, etc) son… eso: alternativas. Cosas de hippies.

A este respecto, es muy similar el sentimiento de “comunidad” que se tiene en estos dos ámbitos: tanto los partidarios del software libre como de la lactancia materna (por extensión, la crianza natural, aunque menos) se organizan en comunidades o asociaciones para ayudarse y apoyarse mutuamente.
La gente con intereses comunes en los más diversos temas se junta en asociaciones, pero creo que en estos dos casos se comparten aspectos que no se presentan en otros tipos de asociación: carácter voluntario, apoyo mutuo (en un aspecto práctico), gran extensión (mundial) y fuerte sentimiento de pertenencia.

Desde fuera (o desde dentro de Matrix, según se mire) se ven como sectas tanto a los defensores del SL como a los defensores de la CN. La incomprensión y la incomunicación por parte de alguien de fuera respecto a alguien partidario del SL o de la CN es muy fuerte.

Expectativas
Alguien dijo que “Si algo ha conseguido Microsoft es rebajar las expectativas de los usuarios”. A fuerza de años de cuelgues, virus, desfragmentaciones, reinstalaciones, etc, todo el mundo espera que la informática falle.

Lejos de que ahora los usuarios sufran en mayor o menor medida semejantes desastres, la cuestión es que nadie se sorprende cuando ocurre. La informática es así de jodida.

En la crianza (parto, lactancia, primeros años), la expectativa generalizada es similarmente… nefasta: parto “maravillosamente tecnológico” (como la pastilla azul del software, adaptándose la usuaria al sistema, no al revés), que las mujeres no tengan leche, no dormir por las noches y tratar de meter en vereda al crío todo el día (como si de un virus informático se tratase).
El “ordenador” debe de ser el aparato creado por el hombre con más fallos por hora de funcionamiento, y las glándulas mamarias de las hembras humanas deben de ser los órganos creados por la naturaleza que peor funcionan. (Según un estudio hecho en el norte de España, “La causa identificada con más frecuencia para abandonar la LM o para no iniciarla es la hipogalactia (40,2%)”. ¿No sería realmente raro que el 40% de los pulmones, corazones, o cualquier otro órgano humano no funcionase como debiera?)
Lo normal es que un ordenador falle. Lo normal es que una madre no tenga leche. Lo normal es sufrir virus, spam, cuelgues, etc, en un ordenador. Lo normal es sufrir noches sin dormir, dolor al amamantar, virus, rabietas, etc.

Sin manual de instrucciones
A partir del programa de televisión “Supernanny”, se puso a la venta un libro cuya portada reza “Los niños vienen sin manual de instrucciones”.
Vaya, el típico código sin documentar. O dicho de otra forma, es como si de los niños sólo te diesen el binario. Esta misma idea de las instrucciones o documentación se usa en otro famoso libro, el inefable “Duérmete niño”:
Cuando compramos un electrodoméstico, pongamos por caso, un simple exprimidor de naranjas, un amable dependiente nos explica cómo usarlo y, por si no bastara, nos entrega un manual de instrucciones para solucionar cualquier duda que se nos plantee…
Sustitúyase “electrodoméstico” por software y se verá que lo que pasa es que los niños son como esos programas piratas bajados de internet, sin clave y sin documentación. Hay que buscar el “crack” y alguna pista de cómo coño se usan.

Pero no preocuparse: no faltará quien nos venda libros con las instrucciones precisas. Todo el mundo pirateando software o no leyendo a los niños, y el “Duérmete niño” y el último libro para aprender Güord en 15 días… en la cima de las listas de best sellers.

Hay otro software; hay otro modo de entender a los niños. El software libre, aún sin documentar, viene con instrucciones, puesto que en último término el propio código es la documentación.

Es curiosa la similitud con esta frase del recomendabilísimo libro de Rosa Jové, “Dormir sin lágrimas”:

Algunos padres aún creen que los bebés nacen sin instrucciones. ¡Mentira! ¡Ellos son las instrucciones! Sígalas al pie de la letra.

Quien no ha leído antes sobre “crianza natural” se puede preguntar qué es eso. Si vamos a la definición que se da en ¿Qué es Crianza Natural? vemos que una de las palabras más repetidas es “respeto”. Respeto hacia los críos… y de los críos a los padres. Respeto mutuo. Respeto a la forma de educar de los padres. En los foros también es uno de los conceptos más repetidos.
Si buscamos información sobre “software libre”, pronto empezaremos a leer textos en dónde se repite la palabra respeto… hacia las licencias de software y, por extensión, hacia los programadores y usuarios. Varias veces he visto planteado el problema educacional que representa pretender inculcar a los críos el respeto a los padres, a los demás, a las normas… menos a las licencias de software.


Precio
El software libre no es (no tiene por qué ser) gratis, y cuestiones como la lactancia materna… tampoco. ¡¡Con lo que cuesta mantener a la madre!! Pero el dinero es un elemento que indudablemente está muy presente en estos dos temas de forma relevante.

No hay más que ver el precio del software propietario y de la leche artificial.
En el tema del software; (supuestos) expertos, informes, campañas y publicidad nada imparciales, pagados con mucho dinero, empujan a elegir la pastilla azul o evitar el considerar siquiera la pastilla roja como opción.
En la lactancia, la presión publicitaria de la leche artificial se hizo tan fuerte, que hubo que regularla para evitar sus perniciosos efectos sobre la voluntad de las madres en dar lo mejor para sus hijos, y aún hoy sigue habiendo sospechas fundamentadas de que los consejos de los profesionales pediátricos están influenciadas por el poder económico de las grandes multinacionales de la alimentación infantil (ver el caso del Congreso de Pediatría en Granada).

Crianza natural: hackeando niños
Eric S. Raymond incluye en la famosa biblia ‘hacker’ ‘Jargon File’, la siguiente definición de hacker:

“Alguien que disfruta explorando los sistemas y programas y sabe cómo sacarles el máximo provecho, al contrario que la mayoría de los usuarios que prefieren conocer sólo lo imprescindible”.

Un niño: el sistema más complejo y con más posibilidades que ningún ingeniero informático pudiera imaginar.

Hay quien se conforma con las recomendaciones típicas y quien explora el sistema hasta sus últimas consecuencias.

Creo que con todos estos paralelismos no debería sorprender ver a un informático defensor del software libre… metido a padre defensor de la crianza natural. Disfruto de la informática y disfruto de mi hija. Ninguna de las dos cosas me supone la pesadilla que a veces parece que tiene que ser; gracias al software libre y la crianza natural. Me pregunto cuánta gente ha salido del “matrix de crianza” pero sigue en el “matrix informático”… y al revés.

Hay otros mundos, pero están en este, y nunca debemos despreciar la posibilidad de que en uno de ellos estemos aún en Matrix.
J.Ramón Palacios. www.jotarp.org
JOTARP.

Extraído de la Revista Lactando, nº1, abril 2007.




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sábado, 28 de octubre de 2017

¿Por qué tanta prisa para empezar a dar papillas?

No entiendo esa prisa por correr, ese ansia por comenzar a darle papillas y purés al bebé…

No hay que demostrar que la leche materna sea mejor. La leche materna es lo normal en la especie humana. De eso no hay duda. Sabemos ya todos, afortunadamente también casi todos los pediatras que nos atienden, que los bebés deben tomar leche materna en exclusiva los primeros 6 meses de vida. Hasta hace relativamente poco todavía recomendaban empezar con papillas a partir del 4º mes. Bueno, al menos ya saben hoy día que ha de ser 6 meses y no suelen recomendar la alimentación con purés y papillas hasta los 6.
Tomando puré


Y digo purés y papillas (y no sólidos como debería ser) porque por desgracia siguen creyendo que ese es el modo de hacerlo. Y está tan tan arraigado en la sociedad nuestra, que todo el mundo ve normal empezar con papillas y purés y quitar teta para dar biberones. Por favor, es como si tu endocrino o tu nutricionista te recomendara comer hamburguesas en lugar de fruta y verdura… ¡No tiene sentido! La leche artificial es leche artificial. ARTIFICIAL, la palabra lo dice. Y hay quien no se ha parado a pensar que la leche de fórmula es leche artificial. A ver, que hay veces que es necesaria, no lo niego, y soy la primera que la recomiendo en según qué casos si es necesaria. Pero cuando tienes leche en tus pechos, llevas unos meses lactando, ¿qué necesidad hay de quitar la buena (o sea, la tuya) para darle otra de menor calidad?  No lo entiendo.

Además la leche artificial no aporta ni una sola inmunoglobulina, ni un anticuerpo, nada de eso. Y si encima coincide la mayoría de las veces el cese o disminución de la lactancia con el ingreso en la guardería, ya tienes ahí el cóctel molotov de las infecciones, y todas las -itis que se cogen en la guarde… Aunque sólo fuera por comodidad para no caer enfermo: ya que le llevas a la guarde, sigue con la teta…

Papillas y purés que no aportan mucho al bebé, que le quitan de tomar pecho, y que encima están en un formato en el que no aprenden a comer ni usan su boca para aprender a masticar y seguir su desarrollo normal iniciado con la succión del pecho.
Papilla


Una papilla de frutas mezcladas no ayuda al bebé a distinguir a sabores, ni a masticar, ni a disfrutar de la comida. Ni le enseña a comer lo que va a comer de mayor. Le acostumbras a dárselo con cuchara, sin que pueda decidir qué traga y qué no, y aprender a gestionar el bolo en la boca. Además tiene pocas calorías y el bebé tendrá hambre enseguida.

Un puré pastoso con cuatro verduras y un trozo de carne es igual de desagradable y tampoco le aporta mucho al bebé, desde luego menos de lo que aporta un buen trago de leche.

Si tienes prisa por darle otros alimentos, es mejor que empieces con los sólidos, desde el principio. Cuando esté preparado, sobre los 6-8 meses. ¿Por qué hay madres que el día que cumple el bebé 6 meses ya quieren que se coma 200 grs de puré? Puede que el bebé no esté preparado aún. Y que no le apetezca porque prefiere pecho, y no pasa nada. La leche materna le sigue aportando calorías suficientes y todo lo que necesita en ese momento.

El bebé no estará preparado hasta que no sea capaz de sentarse solo. Tiene que tener la musculatura de la faja abdominal preparada, dentro de la cual están los órganos del aparato digestivo. Además el bebé no tiene que tener reflejo de extrusión (empujar con la lengua y no dejar que entre la cuchara). ¡Cuántas madres veo forzando con la cuchara a un bebé que no está preparado…! Y además antes de empezar con los sólidos tienes que comprobar que efectivamente el bebé quiere, que muestra interés por tu comida, y que sabe mostrar signos de saciedad o de hambre. Entonces es cuando puedes empezar, aunque tenga 7 meses o 6 meses y 20 días, u 8 meses… Si está tomando teta a demanda estará bien servido.

Y sí, deberías empezar con trozos adaptados a la edad. No con purés. Es una ventana de oportunidad en ese momento abierta, pero si te acomodas en los purés luego será más difícil el paso al sólido, a la comida que tú comes. El objetivo de la alimentación complementaria es que un bebé al año coma lo mismo que sus padres, (salvo excepciones como marisco, casquería, frutos secos…). Pero ¿cómo vas a lograr el objetivo si le estás atiborrando a purés y papillas? Costará más, obviamente.
Ventana de oportunidad
Cuando imparto cada mes los talleres de Baby Led Weaning muchas mamás quedan realmente sorprendidas al explicar esto. Y siempre salta la duda: el miedo al atragantamiento. Yo siempre digo que a mamar se aprende mamando, y que a comer se aprende comiendo. Si no le dejas hacerlo…

Luego vemos niños que con 3 o 4 años siguen comiendo purés porque su ventana de oportunidad se cerró y los padres nos consiguen que mastique.

Luego vemos logopedas rehabilitado la succión y la deglución y otros problemas causados por ese empeño en atiborrar de purés a los niños pequeños.

No cuesta nada hacerlo bien y es mucho más sencillo y menos aparatoso. No hay que estar con la batidora, ni transportando "tuppers".


No dejes de acudir a los talleres de Baby Led Weaning o preguntarme cualquier duda.

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viernes, 20 de octubre de 2017

19 de octubre - Día Internacional del Cáncer de Mama

Cada 19 de octubre se celebra el Día Internacional del Cáncer de Mama. 
¿Sabes que si amamantas más de 12 meses el riesgo de sufrir cáncer de pecho se reduce en un 28%?

Las campañas de los lazos rosas olvidan esto las más de las veces. Y otras campañas que te piden que te pongas un pañuelo o que compres un producto, tampoco se acuerdan de eso...

La lactancia materna es un importante factor de protección. Porque los pechos son glándulas mamarias creadas con el fin de la alimentación , de la nutrición del cachorro mamífero. No lo olvides.



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miércoles, 4 de octubre de 2017

Celebrando la SMLM 2017

En España, y en otros países también, celebramos la Semana Mundial de Lactancia Materna la primera semana del mes de octubre, la semana 41 del año, que se correspondería con la primera semana de vida de un bebé nacido a término después de un embarazo de 40 semanas. Porque esa primera semana es la más importante, y si la lactancia se inicia bien en esos primeros días, esa primera hora, luego no suele haber problemas.


#SMLM17
Yo sigo trabajando para que esa semana primera de vida de tu bebé sea maravillosa, y todas las demás también...



Información en español, pincha aquí.

Podéis leer más y bajaros documentos aquí.
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viernes, 8 de septiembre de 2017

"El marido incrédulo"

A veces te encuentras en situaciones que se salen de lo corriente o te llaman la atención por lo extrañas. Surrealistas, extravagantes, curiosas, singulares, atípicas o cuando menos raras…

Pasa de vez en cuando pero no por ello dejan de sorprenderte.

Este es el caso del "marido incrédulo", y quien dice marido dice pareja, o puedes decir abuela, hermana, cuñada, amiga… Pero yo me he encontrado más a menudo maridos. Maridos incrédulos. Que vienen a la consulta acompañando a su señora esposa y desde antes de empezar a hablar (yo) ya están diciendo que no se creen nada de lo que les voy a contar.

¿Cómo? ¿Para qué vienes entonces?

El marido incrédulo viene ya con actitud cansada, derrotista. Se acomoda en el sofá de la consulta quitando incluso sitio a su sufrida mujer que lucha consigo misma para conseguir que su recién nacido se enganche bien. Se repanchinga en el sofá, a veces rebatiendo cada cosa que digo, o cada frase de su mujer. A veces con el móvil en la mano y soltando suspiritos de aburrimiento absoluto. A veces reclinando la cabeza como quien no quiere la cosa, cada vez un poquito más atrás… hasta que ¡¡anda, se ha dormido!!  Y la esposa, avergonzada, le despierta y me pide disculpas…

Yo siempre les disculpo, entiendo que los pobres están muy muy cansados…

El marido incrédulo va minando poco a poco la escasa confianza que le queda a su mujer, que ha venido a mí buscando ayuda casi a la desesperada y como último recurso después de haber intentado ayuda en pediatras o matronas un poco desfasados.

A veces no mina la confianza de la mujer sino que simplemente pone palabras a lo que probablemente también anda ella pensando. Que sí, a veces pasa. Ya os lo conté aquí, cuando dicen que sí pero quieren decir no.

Yo hago mi trabajo, lo mejor que puedo y sé, como siempre intento que sea. Intentado que sus comentarios suenen absurdos por sí mismos…

El marido incrédulo
El marido incrédulo
Y ya está, se acaba la consulta, me pagan. Y sé que esa pareja no va a lactar casi seguro. Ojala me equivoque. Pero cómo lo va a conseguir si no quiere conseguirlo en el fondo. O si sí quiere conseguirlo, ¿cómo lo va a lograr con el marido incrédulo al lado…? ¡¡Eso es añadir otra dificultad más!! ¡¡¡Si tiene el enemigo en casa…!!

Y entones vuelvo a casa hecha polvo, y hablo con el sabio que vive conmigo y me aguanta desde hace años. Y me da una respuesta clara cuando pienso y me pregunto en voz alta: "¿para qué vendrán…?"

-"Pues hija, igual que el que paga para dejar de fumar, y no lo deja. Igual que el que paga para bajar de peso y se salta la dieta."



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sábado, 2 de septiembre de 2017

¿Por qué no hay que dejar llorar al bebé para dormir?

No hay que dejarles llorar ni para dormir, ni para otra cosa, ni por otro motivo. Cuando veo / oigo llorar a un bebé me pongo mala. Y mi instinto me dice que vaya corriendo a cogerlo y salvarlo y mimarlo. Pero si el bebé no es mío, (y precisamente ahora bebés, lo que se dice bebés, no tengo) no puedo hacerlo… 

Pienso en mí como adulta, que soy bastante llorona la verdad. ¿Qué pasa cuando lloro? Que me gusta que mis seres queridos traten de consolarme, me mimen, intenten calmarme o averiguar qué me ocurre. Y si lloro porque necesito llorar, ("a veces pasa"), se queden conmigo para que llore en su hombro, para llorar acompañada. O secarme las lágrimas. U ofrecerme un pañuelo. Y para acabar sacándome una sonrisa. 

Y entonces sigo pensando, ¿por qué ese bebé llora solo? ¡Y no lo soporto! ¡Me da una pena inmensa!  
En consulta veo llantos, por supuesto. Normalmente son bebés con hambre o desespero porque no saben o no pueden sacar leche debido a problemas de la mamá o problemas propios (por una grieta, una anquiloglosia, una hipoplasia…) Yo trato de ayudarlos y buscar el problema, es mi trabajo. Y dejan de llorar. 

Pero en la vida, en general, fuera de la consulta, veo llorar también a muchos niños, algunos más cercanos que otros obviamente. ¡Y cómo duele ese llanto! 

Los peores creo que son los llantos debidos al adiestramiento del sueño. ¡Qué horror! Esa típica frase de "tiene que dormir porque le toca", o "tiene que dormir X horas", o "tiene que dormirse ahora porque es la hora de la siesta", o "se tiene que dormir ahora porque luego no va a haber quien le aguante"… 

Los métodos de adiestramiento del sueño son esos métodos que, por desgracia siempre hay alguien que te recomienda y te dirá que a ellos les ha ido bien, que consisten en dejar llorar al bebé para que aprenda a dormirse solo. Dejan llorar al bebé un determinado número de minutos, con unas pautas temporales determinadas. 

Seguro que el que conoces es el famoso método acabado en VIL. Es que no quiero ni decir su nombre… Que ni siquiera es suyo, es una copia de otros, todos conductistas. Lo peor que he oído hasta ahora fue una mamá que aplicaba dicho método, que me comentó que su hijo estuvo llorando 54 minutos. ¿¿¡¡54 minutos oyendo llorar a tu hijo!!?? ¿Pero no se te rompen las entrañas? De verdad que no puedo… 

¿Qué le pasa a esta sociedad que le parece normal que un hijo llore en soledad durante 54 minutos? 

Físicamente, cuando se produce una situación estresante, nos sube la adrenalina y el cortisol (que son hormonas del estrés). Un niño que se siente solo, a oscuras, sin papá ni mamá, fijo que siente estrés. En ese caso le suben el cortisol y la adrenalina, suben tanto que van a parar al sistema límbico, que es la parte que regula nuestras emociones en el cerebro. Y entonces la amígdala cerebral queda completamente colapsada, porque con tanto cortisol y adrenalina entra en estado de shock. Conforme se colapsa la amígdala, se va colapsando también el área de Broca (que es el área del lenguaje) que se queda totalmente afectada (lo vemos en adultos en estado de shock, un accidente por ejemplo, que les cuesta mucho entender lo que se les dice y les cuesta mucho responder). 

Con los niños pasa lo mismo. En esos momentos no pueden entender lo que se les dice porque tienen el área de Broca anestesiada, por lo tanto en ese momento frases del tipo “cariño, tranquilo que papá y mamá te están enseñando a dormir" no valen para nada porque no las entienden. Además, el cortisol es tóxico a nivel neuronal, o sea, que mata neuronas. Y por tanto, nuestro cerebro, con una adrenalina elevada y un cortisol muy alto sufrirá mucho. Y como la naturaleza es sabia, para parar ese proceso tan terrible lo que hace es secretar opiáceos, que en los humanos son otras hormonas, las endorfinas (la serotonina es la más conocida). 

Entonces si tenemos un niño cansado, que además ha estado llorando, y que tiene un subidón de opiáceos, claro que al final se duerme, pero no porque haya aprendido a dormir, sino porque está auto-drogado. Si cada día se repite el mismo proceso, al final llega un momento en que entiende que por mucho que llore nadie le va a hacer caso… ¡qué triste! Eso es lo que hacen esos métodos de adiestramiento del sueño. Cuando se han acostumbrado a esto, no lloran (por eso alguno padres dicen que sí funciona, pero no saben lo que está pasando en su cerebro). Pero que no lloren no quiere decir que no tengan miedo. 

Por otra parte, cuando tenemos el cortisol alto y la serotonina alta, se produce el vómito con facilidad. En ese tipo de métodos nos dicen que los niños vomitan para llamar la atención. O que nos manipulan. No es así, es la prueba física de que están en estado de shock. Esto en adultos lo vemos por ejemplo cuando tenemos un shock fuerte que nos dan arcadas y ganas de vomitar. No lo haces porque quieres. El niño tampoco, no vomita porque quiere, vomita porque ya ha entrado en shock. No te está manipulando. 

Estos métodos además tienen graves secuelas como trastornos de la conducta afectiva, se vuelven más fríos o agresivos; les cuesta más aprender; algunos sufren estrés post-traumático o tiene aversión a su cuna o cama; a veces tienen depresiones; muchas otras veces cursan con hiperactividad; ansiedad… Si queréis profundizar hay muchos estudios al respecto. 

En cualquier caso, pienso firmemente que nunca hay que dejar llorar gratuitamente a un niño (ni a un adulto). Sea a la hora de dormir, o en cualquier otra circunstancia. Si un bebé llora, es que algo le pasa, y aún no sabe hablar, es la única manera que tiene de decírnoslo. Las lágrimas de un bebé por sí mismas ya son suficiente motivo para cogerlo en brazos. 

Además es que acabas antes cogiéndole y dándole un mimo, (que se va a calmar en cuanto lo cojas porque es lo que necesita), que esperando minutos y minutos a que calle.

Todos los bebés necesitan sentir a su madre cerca, su calor, el sonido de su corazón, su olor, su abrazo durante los primeros meses. 

No hay que enseñar a dormir, como no hay que enseñar a andar, como no hay que enseñar a hablar... porque cuando esté preparado lo hará según su propio proceso evolutivo normal. Todos acaban durmiendo, hablando, andando, controlando esfínteres... A nadie se le ocurre enseñar a hablar a un bebé a los 3 meses, porque sabe que no es el momento. Pues igual con el sueño, no fuerces, que también llegará el momento.

Anna Freud decía: “Mantener un contacto íntimo con el cuerpo de otra persona mientras se concilia el sueño es una necesidad primigenia y connatural a todo niño… La necesidad biológica del lactante de la presencia constante del adulto que lo cuida, ha sido completamente ignorada en la cultura occidental donde se expone a los bebés a largas horas de soledad, debido a la idea errónea de que es más saludable que los pequeños duerman … solos”. 

Y para terminar os dejo con una respuesta del pediatra Carlos González a una mamá preocupada porque su bebé no dormía sola y decía así: 

" -...Finalmente, la situación ha degenerado y prácticamente dormimos juntos los tres durante toda la noche (ella, mi marido y yo)." 
"- Hola. Eso no es degenerar, eso es normalizarse. Los niños pequeños necesitan dormir con su madre. Eso es lo normal. Hacia los tres o cuatro años suelen aceptar el dormir solos si se les pide educadamente (aunque, por supuesto, ellos preferirían seguir durmiendo con su madre hasta los 10 o 12). Es muy importante que aprendan desde pequeñitos a dormir acompañados, porque así es como solemos dormir los adultos. Imagínate que no aprende a dormir con otras personas, y que cuando sea mayor no se quiere acostar con su marido. ¡Sería terrible! ¡No la conseguirías casar! ¡Tendríais que aguantarla en casa toda la vida! (o meterla monja...) De todos modos, si encuentras que tres en la cama es demasiado incómodo, habrá que sacar a alguien. Se puede usar un criterio de antigüedad (que se vaya quien más tiempo lleve durmiendo en tu cama), un criterio de maduración (que se vaya el más maduro), un criterio de espacio (que se vaya el que haga más bulto), un criterio de contaminación sonora (que se vaya el que ronque más fuerte), o un criterio operativo (que se vaya el que menos llore al sacarle de la cama). Me temo que todos los criterios apuntan hacia tu marido... :-) Saludos, Carlos González"

Bibliografía: 

  • Dormir sin lágrimas. Rosa Jové. 
  • Bésame mucho. Carlos González 
  • Felices sueños. Elisabeth Pantley 
  • Tu hijo dormirá y tú también. W. Sears 
  • Dormir con tu bebé, guía para padres sobre el colecho. McKenna Crianza Natural 
  • El sueño del niño de 2 a 6 años. Elisabeth Pantley 
  • La siesta hasta los 6 años sin lágrimas. Elisabeth Pantley
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