sábado, 1 de septiembre de 2012

Dar el biberón

Lamentablemente aún la mayoría de la gente, mujeres y hombres, relaciona tener un bebé con usar biberón. Ha estado tan arraigado en la sociedad y es tal la presión comercial de multinacionales alimentarias y farmacéuticas que dan por hecho que a un hijo se le cría con biberón. Incluso que si se da el pecho, algo que todavía no parece normal… enseguida se tenga que pasar de forma obligatoria al biberón. Que haya que dar papillas y mejunjes varios en biberón, que un niño de hasta 4 ó 5 años incluso desayune o cene leche en biberón… ¡¡y se ve tan normal!! Por desgracia se ve normal.

No voy a entrar ahora en los daños anatómicos del biberón, que los hay y muchos (el bebé que toma biberón durante tiempo prolongado no desarrolla sus mandíbulas sobre todo la superior, de forma correcta, lo que afectará después a su dentición y en un alto porcentaje al habla.)

Tampoco ahora voy a hablar de los riesgos de la leche artificial , que son muchísimos, y que para colmo de males encima es siempre dada en biberón. Hablaré en otro momento.

Hablemos del biberón.

He visto de todo y a veces me duelen los ojos. Una madre, en la calle, empujando un cochecito, bebé de poquitas semanas. Es un bebé amamantado, aunque deduzco que con lactancia mixta, pero al menos amamantado. Pide el bebé. Madre que no quiere dar teta en la calle y está ya ataviada con el set completo: biberón. Se para en la calle, y con su bebé tumbado en el capazo, le enchufa (literalmente) el biberón en posición totalmente vertical al pobre bebé que, tumbado en el capazo, traga acelerado de lo rápido que le cae la leche mientras agita intranquilo bracitos y piernas. ¡¡Qué panorama!! ¡Ningún contacto físico entre madre y bebé! Yo no digo nada, soy asesora en la consulta, en la calle ni mu. Sólo pude pensar “¡Pobre bebé! Le está atiborrando, ahogando” Quiero pensar que al menos era su leche extraída…

Otro día, escena parecida. Bebita de pocos días que llora en el capazo. La madre la coge (bien, al menos hay contacto) pero la da un biberón de manzanilla, a la fuerza, la niña no quiere, rechaza con fuerza la tetina. Quizá sólo quiera cariño, quizá teta, quizá un abrazo, pero no quiere la manzanilla, ¡mamá, ¿no lo ves?!

Sufro mucho cuando veo esas escenas. Estoy segura de que esas mamás adoran a sus hijos, pero estoy segura de que no tienen la información adecuada.

Pero como veo que a pesar de todo las madres siguen dando biberón, incluso las madres que dan pecho, algunas mal asesoradas o/y mal informadas, dan suplementos o su propia leche en biberón. Lo que quiero es explicar cómo usar el biberón ya que no podemos quitárnosle de encima… Hay veces que hay que dar un suplemento (recuerda: ¡¡siempre mejor de tu propia leche!!) por ser prematuro, por enfermedad o por algún motivo médico concreto. La jeringa y el vaso son las mejores opciones, pero si se opta por el biberón a pesar de los problemas que conlleva, esto te interesa. Sigue leyendo.

También cuando la madre se reincorpora al trabajo remunerado, según quién sea el cuidador, la práctica nos dice que la mayoría son reacios a dar la leche extraída con otros métodos más respetuosos con la fisiología de la lactancia. Y menos aún en guarderías. La experiencia nos dice que todos los cuidadores quieren usar biberón. Dile a la abuela que se lo dé con vasito, o con jeringa…  ¡¡uf!! Ponen una cara de susto que para qué. Por eso al final el biberón es difícil de desterrar, pero al menos hagamos que la forma de darle suponga para el bebé el mismo esfuerzo que cuando toma del pecho, pues si no se volverá vago y dejará el pecho. Y aunque sea un niño de bibe y jamás haya tomado pecho, esta manera de darle el bibe es más fisiológica y está mejor la deglución.
Por cierto, ¿sabías que al año los niños ya no deberían tomar biberón? ni el niño que sólo ha tomado biberón, ni por supuesto el niño de pecho. Al año ya comen lo de los mayores y beben en vaso, como todo el mundo.

¿Entonces, cómo se da el biberón?

Ya que cuesta tanto desterrarlo, que parece atado impepinablemente a los bebés, al menos, hagámoslo bien.

Lo ideal es que el bebé esté sentado, ya no digo reclinado, y menos aún tumbado como el caso del ejemplo. Ha de estar sentadito. Se le sujeta la cabeza. Y el biberón ha de estar horizontal. Habrá aire en la tetina, me diréis.  Por supuesto que habrá aire en la tetina, pero ese aire saldrá inmediatamente porque el bebé está vertical. Es lo que en asesoría se conoce como biberón con ritmo controlado o método kassing. Este método recrea las condiciones más parecidas al pecho, en cuanto a esfuerzo, estimulación y enganche.

Si el biberón está colocado de forma que la leche cae por su propio peso, por gravedad, a la boca del bebé, el bebé no hace ningún esfuerzo, no está succionando, e incluso se ve obligado a morder la tetina para poder controlar la leche que cae y no atragantarse. Sin embargo si se le ofrece en posición horizontal, es el bebé el que tiene que succionar y por tanto esforzarse para conseguir la leche. Para el bebé amamantado que recibe un bibe esporádicamente, no le confunde con la forma de tomar el pecho. Para el bebé que nunca ha mamado, le enseña a succionar correctamente, algo muy útil en adopciones o relactaciones por ejemplo.

En cuanto a la tetina, ha de ser redonda y no anatómica. Es el bebé quien la moldea en su boca, trabajando su lengua y mandíbula. Si le damos una anatómica el bebé no puede hacer su trabajo, para lo que está programado.

La tetina tiene que ser de flujo lento, para que suponga un esfuerzo sacar la leche. No queremos que salga demasiada leche.

Mejor las tetinas de silicona que las de las látex. Son más blandas y por tanto imitan algo mejor la consistencia del pecho.
Tetina base estrecha y que sea larga. La idea es que la coja entera y llegue hasta el punto en que se juntan paladar duro y blando. Entre 1’8 cm y 2 cm.


Cómo se hace:
- Se estimula al bebé en el filtrum, (espacio entre la nariz y el labio superior, el centro de la zona del bigote) para que abra bien la boca.
- Esperar a que abra bien la boca.
- Introducir el biberón.
- Mantenerlo horizontal para que la tetina esté medio llena de leche (ya hemos dicho que no es malo que haya aire, la postura recta del bebé hará que lo expulse sin problemas)
- Hacer solamente 5 ó 6 succiones y volver a empezar.
- Si el bebé abre los dedos o tiene dificultad con el flujo, girar y retirar biberón. Apoyar tetina en filtrum hasta que abra otra vez, o bajar biberón hasta que no haya leche en tetina.
Kassing, D.JHL. 18(1):56-60. 2002. Aquí tenéis más información en ingles. http://www.lowmilksupply.org/
Y por favor, en brazos y acompañado, ¡¡que no se lo tome solo!!
 
 
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