miércoles, 31 de diciembre de 2014

CONSULTA DE LACTANCIA

Ya puedo comunicaros de forma oficial que emprendo un  nuevo proyecto coincidiendo con el nuevo año.

Nueva consulta profesional de lactancia:



En breve actualizaremos la página web.
Ya puedes pedir cita.
Teléfono: 606 99 57 28
Correo: consultas@lactancia-ibclc.es







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domingo, 21 de septiembre de 2014

Pezoneras de plata: otro engaño para las madres

Periódicamente recibo mails o visitas de comerciales que me quieren vender pezoneras de plata. ¿Pezoneras de plata?

La primera vez que oír hablar de ellas “flipé” como se dice vulgarmente. ¿Para qué podía servir tal cosa? ¿En plata? Pues serán caras.

Por lo visto en Italia son bastante conocidas desde hace tiempo, y hay al menos 3 o 4 empresas que las comercializan allí. Y claro, la idea llegó a España. Y empezaron a ponerse en contacto con IBCLC o con grupos de apoyo para intentar vender el producto. Igual que se ponen en contacto con nosotras los fabricantes de extractores de leche, de ropa de lactancia, de cremas y ungüentos varios, de medicamentos, de sucedáneos de leche artificial…  y un largo etcétera.

Cuando me ofrecen un producto que no conozco, estudio un poco qué es, pregunto, investigo. Las pezoneras de plata nos las quieren vender como la panacea para prevenir y curar las grietas en los pezones. ¡¡Qué barbaridad!! Según el comercial: “Es un remedio natural que se conoce desde hace siglos. Se utilizan, por ejemplo, para la prevención y el tratamiento de fisuras en los pezones. Proporcionan un alivio ya dentro de uno o dos días.”

Las grietas no se curan tapándolas con una pezonera de plata, ni de ningún otro material, que no deja pasar el aire.

Las grietas no se previenen usando ese artefacto, porque la causa de las grietas es o una mala posición de la boca en el pecho o bien un problema de succión. Si existen estos problemas ninguna pezonera de plata ni de oro te va a librar de la grieta. Lo que sí te puede aliviar y librar de ellas es tener información y apoyo eficaces, y la visita a una consulta de una IBCLC, o en su defecto una buena asesora de lactancia.

Estas pezoneras son rígidas y se supone que se colocan entre tomas. Llevar eso puesto  mucho tiempo no va a curar nada y puede ocasionar una obstrucción, además de no dejar airear el pecho. En todo caso hay veces que unas conchas aireadoras, que son blandas y con ventilación (y bastante más baratas por cierto) a veces pueden venir bien para ayudar a curar la grieta. Pero siempre y cuando se haya dado con la causa de la misma y se ha hayan puesto los medios para solucionarla (frenillo, mala posición, copa no adecuada de extractor, prácticas inadecuadas de limpieza y cuidado de pezones, mastitis…).
Y además no hay estudios suficientes realizados en humanos que determinen los riesgos de ingerir alimentos en contacto con plata. Puedes leer  http://www.atsdr.cdc.gov/es/phs/es_phs146.html 

Si te ofrecen este producto, sé inteligente y di que no. Lo que cuestan estas pezoneras te sirve para pagar una consulta con una especialista en lactancia, algo bastante más útil.  ¡¡O para comprar la comida de la semana!!

No hay ninguna evidencia científica sobre la utilidad de este producto.


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jueves, 7 de agosto de 2014

¿Todavía tienes leche?

Os dejo aquí este póster de mi compañera Alba Padró Arocas, IBCLC en Barcelona, que seguro que puede dar alguna idea a más de una cuando se acerca gente a preguntar aquello de "si todavía le das".
A veces un buen ataque es la mejor defensa. :-)



Alba Padró escribe también un estupendo blog que no podéis perderos.

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Tasas de lactancia en Aranda de Duero

Lo primero que quiero aclarar es que no se trata de un documento oficial. Se trata de los datos recogidos por personal del Hospital Santo Reyes, de Aranda de Duero, y que me pasaron amablemente para realizar un trabajo en uno de los cursos que realicé hace años.

Los datos sólo recogen el número de nacimientos al mes, cuántas lactancias se iniciaron en la primera hora de nacer, en horas posteriores (como es el caso de las cesáreas) o el número de mujeres que no iniciaron la lactancia materna.

Cabría preguntarse por qué no la iniciaron. Tal vez por una mala experiencia previa, tal vez falta de información, tal vez una enfermedad que realmente imposibilita la lactancia...





Tienes que saber que la cesárea NO impide la lactancia materna, ni siquiera la retrasa porque la subida de la leche se produce a partir del momento del alumbramiento de la placenta, y eso ocurre siempre independientemente de cómo sea el parto. Sin embargo esos protocolos un tanto desfasados de separación tras la cesárea son los que retrasan el momento en que madre y bebé están juntos por vez primera y por tanto empieza la estimulación del pecho. Esa separación es la causa de tantos problemas...


Es curioso cómo aún hay desconocimiento a nivel de población general sobre los inconvenientes de una cesárea programada o de una cesárea realmente no necesaria. La práctica de cesáreas en España alcanza un 18 por ciento en los centros públicos y alrededor de un 28 por ciento en los privados, cifras muy superiores a lo que aconseja la OMS. En las "Recomendaciones sobre los derechos de la mujer embarazada y el bebé" de dicho organismo se afirma que "los países cuyas tasas de mortalidad perinatal son las más bajas del mundo tienen también las tasas de cesáreas inferiores al 10 por ciento. No hay, pues, razón alguna que justifique un índice de cesáreas superior".
En este documento vemos por ejemplo que en nuestra comunidad, Castilla-León, la tasa de cesáreas es de las más altas de España, datos de 2011:  25,46%.

Hablando hace poco con un conocido, fuera de mi consulta, sin que sepa él a qué me dedico, me comentaba que habían tenido un bebé hacía unas semanas, y que había sido cesárea. A mí se me escapó decir: "Oh, vaya, qué pena!" sin saber nada más sobre su mujer ni del porqué de esa cesárea, pero pensando en la madre privada de un parto natural y privada de un primer encuentro y altamente medicalizada y con una recuperación más lenta y penosa que la de un parto normal... Y pensando en un bebé traído al mundo de una forma más fría, sin poder estar en la teta y el regazo de su madre en horas... Y me daba mucha pena.

Sin embargo él me dijo: "Qué más da, si yo nací por cesárea y no pasa nada".

Y me callé.

Porque yo pensaba en el hijo, pero también en la madre. Y pensaba en las consecuencias de esa cesárea que seguro que no era necesaria... Y pensaba en esa mujer que cuando quiera tener el segundo seguro que le dicen que "como tiene una cesárea la toca otra irremediablemente"... Y pensaba en esa lactancia que luego he sabido también por boca del padre "que no fue posible porque no tenía leche..."

En fin, pero ¿cómo no me va a dar pena?

Si estás embarazada, infórmate. Es tu derecho.




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martes, 20 de mayo de 2014

El caso de Eva y Mario

Eva es la mamá de Mario. Mario nació hace 7 días. Parto vaginal, con epidural y oxitocina sintética. Pero para el hospital donde ha nacido, un parto bastante bueno…

Mario nació en la semana 39 con 2960 grs, y dos días después le dieron el alta con un peso de 2870, una escasa pérdida. Al día tercero con la subida de la leche la madre no puede dolor pero va aguantando, retrasando o evitando las tomas. El cuarto día se compra unas pezoneras porque alguien le ha dicho que con eso no dolerá. Afortunadamente encuentra una farmacia que distribuye una marca de pezoneras que las hace en distintas tallas y le da la adecuada a su pecho.
Creo que ha sido una suerte, podía haberse encontrado con unas pezoneras de esas gruesas y enormes que entorpecen tantísimo la lactancia.

Y va tirando.

Cuando Mario tiene 7 días vienen a mi consulta. Eva y su pareja están llenos de dudas y temores, pero se relacionan bien con Mario, a quien veo activo. Me cuentan su historia, hablamos, mientras procuro que se sientan relajados, tranquilos, y voy tomando notas mentales de lo que veo. Aprovecho y veo la boca de Mario, descarto anquiloglosia u otros problemas. Eva está bien de salud, el pecho unas grietas en proceso de cura. Las grietas de Eva están casi cerradas. Con mis sugerencias va estando cada vez más cómoda. Se relaja, habla, y llora, como tantas mamás. Es importante que se desahogue y la escucho. Acaba echada en el sofá de la consulta haciendo una toma espectacular en la que Mario mama de maravilla durante un buen rato, sin pezonera, se le oye tragar, a buen ritmo, y se suelta solo totalmente borracho de leche.
La cara de Eva es la misma alegría. Sus ojos lloran pero ahora de emoción.

Ha sido una consulta fácil, un empujoncito para que Mario colocase bien su cara frente al pecho de mamá, un par de sugerencias. Y reforzar todo lo bien que estaban haciendo. Y ya está.

Mario, Eva y papá se han ido a casa contentos y empoderados.

Qué pasaba: simplemente era un  problema postural, cogía al niño por el codo en lugar de por el antebrazo y esto hacía que su boca no estuviera bien enfrentada al pecho. Las pezoneras de la talla adecuada estaban haciendo que se cerrara la herida de las grietas, aunque las tomas no estaban siendo del todo efectivas por lo largas y porque no se soltaba solo. El peso sin embargo no iba mal. (En la balanza de consulta ha pesado 3050 grs).Un movimiento del culete de Mario hacia su madre, y ya. Probar el afianzamiento espontáneo, y ya.

Han salido con información, un par de folletos, dudas resueltas, y sin dolor. Y con la invitación de preguntar todo lo que necesiten.

Ojala todas las consultas fueran así. No es lo habitual desde luego.

Una gran parte de las consultas que me llegan son casos difíciles, casi a la desesperada, después de haber ido al pediatra o a la matrona, incluso al ginecólogo sin haber obtenido una solución.  Algunas veces he tenido que enviar a gente a urgencias por grave deshidratación o algunos problemas gordos que los padres no sabían ver… Así que cuando llega una de estas más “sencillas” por ser posturales, en las que no hay problemas físicos en la madre ni en el bebé, pues se hace hasta raro. Que conste que a todas las parejas las dedico el tiempo que haga falta, tengan problemas “sencillos” o complicados. Puede que físicamente sea fácil, pero el factor psicológico es tan o más importante. La madre (y el padre claro) que viene ha de salir empoderada y con su problema resuelto o al menos encaminado a la resolución, sea fácil o difícil porque para ella es su problema y es importante.

Agradezco a todos los profesores con que me formé como IBCLC las enseñanzas de técnicas de asesoría que para mi trabajo son igual de importantes que los conocimientos médicos sobre lactancia.


Aprovecho para comentar que quedan un par de plazas libres en el curso de asesoría que imparto el día 7 de junio para Lactaranda, en el que se abordarán con especial insistencia todas estas técnicas de las que hablo.
Piel con piel
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Me he comprado unas pezoneras




Día 4

Pues eso, que tuve a mí bebé el otro día, y me duelen las tetas. Tengo grietas y me duele el pecho. Sufro de pensar que le toca otra vez. ¡¡Tengo un dolor horrible!!
Así que he ido a comprar unas pezoneras. No sé dónde oí que con las pezoneras no duele.
El caso es que cuando he ido me han preguntado que de qué talla las quería, y no sé, no sabía qué talla tengo. Yo creí que eso es como la talla del sujetador, pero ya he visto que no. Como no podía abrir una de cada para ver cuál es mi talla, así a ojo creo que mi talla es la S, la pequeña.
Pero llevo un par de tomas con ellas y no sé, no lo veo claro. Yo creo que mi niño no saca nada, y doler me duele  parecido. Aysss, no sé qué hacer. Si esto sigue así creo que le voy a dar un biberón… me rindo.
Pezonera
Día 6

Llevo ya dos días con las pezoneras, pero la cosa no mejora.  Me he puesto a investigar en internet y he encontrado que hay un grupo de apoyo a la lactancia en mi ciudad. ¡¡Anda!! No idea que había esos grupos. Creo que voy a ir a ver.

Día 8.

Pues ayer me pasé por el grupo de apoyo. Qué suerte que justo en el grupo de mi ciudad hay una IBCLC.  Estuvo conmigo una hora y media. Me hizo un informe con unas preguntas mientras me miraba a mí y al niño. Fue dulce y cariñosa, me hacía sugerencias y preguntas, pedía permiso para tocar, pero tocó poco. Me entendió perfectamente, tanto que me desahogué con ella. Y lloré. Mi marido flipaba, pero se sintió cómodo y partícipe. ¡Qué maravilla! El niño comió como no lo ha había hecho hasta ahora y por primera vez se soltó solo del pecho. Pero lo mejor de todo es que tuve mi primera toma sin dolor. ¡¡Nada de dolor!! ¡Qué pasada, yo pensaba que la lactancia tenía que doler! Ya sé que no es así.


NO sé muy bien contarte qué me hizo o dijo. Pero desde que estuve con ella no tengo dolor, no llevo pezoneras y el niño está comiendo bien. Estuvimos viendo posturas, me habló de poner al niño desnudito encima de mí, piel con piel. Y también le miró la boquita. Todo está bien. ¡Qué alivio siento!

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lunes, 31 de marzo de 2014

Curso práctico de asesoría en lactancia - 7 de junio 2014


Nueva edición del curso.

Siguen pidiéndome formación, sobre todo práctica, para poder atender a madres y bebés en su lactancia.
El próximo 7 de junio imparto un curso de 9 horas, con actualización de conceptos y fundamentos de la lactancia, técnicas para hacer asesoría con madres y casos para resolver.
Serán 9 horas en un sábado, intenso para poder conciliar y para que los que venís de lejos podáis hacerlo en un día. 
Los bebés pequeños pueden venir. Si tu bebé ya necesita más espacio y movimiento igual es mejor que no venga para que puedas aprovechar más. Pero desde luego son bienvenidos. Si viene con tu pareja, en las proximidades hay bonitos sitios que visitar, además estará en esas fechas la exposición "Las edades del Hombre", y como hará bueno podrán ver la ciudad. Y podrás darle el pecho en clase, o estar con él en los descansos. Si tu pareja come con nosotros, dínoslo para reservar.



¿Eres profesional sanitario y sientes que la formación en lactancia no ha sido muy amplia? ¿Quieres ampliar conocimientos y hacer asesoría en lactancia? ¿Quieres ser IBCLC? Con este curso sumas horas para los requisitos de formación específica en lactancia y aprendes técnicas de asesoría, imprescindible para pasar el examen.

¿Quieres ser asesora de lactancia?Quizá cuando fuiste mamá tuviste un problema y una asesora te ayudó a encontrar la solución. Quizá después te ha gustado esto de la lactancia, has leído, has visto a otras madres y has sentido esa necesidad de compartir lo que has ido aprendiendo con tu maternidad.



Quizá te ha picado el gusanillo y te planteas empezar a formarte como asesora. Quizá tienes ya muchos conocimientos sobre lactancia pero no sabes cómo aplicarlos directamente...Cómo atender a una madre cuando viene al grupo o cuando hace una consulta, qué veo que la madre no me dice, qué hay detrás de todo... Y una vez identificado el problema, lo veo claro, pero ahora cómo le ayudo a resolverlo, qué le digo, qué hago... Cómo hago para que no se sienta mal y el problema se solucione...Seguro que te has planteado estas preguntas, ¿verdad?




El curso surge debido al interés -y a la necesidad de actualización y formación-. Muchas madres y profesionales de la salud me preguntan: "quiero ser asesora/IBCLC, ¿qué tengo que hacer?" Evidentemente hacer un curso no te convierte en asesora de forma automática, pero por algo se empieza. Los supuestos y casos clínicos ayudarán a saber cómo actuar de un modo práctico y ameno. 




El curso se celebrará el sábado 7 de junio de 2014, en Aranda de Duero. Incluye documentación, certificado de asistencia, diploma acreditado para las profesiones sanitarias, y la comida de trabajo. Tendrá una duración de 9 horas lectivas y está acreditado con 1,8 créditos por la Comisión de Formación Continuada de las profesiones sanitarias.




Las plazas son limitadas. Se reservan por riguroso orden de inscripción. 75 euros no socias. 60 euros para socias de Lactaranda.


Inscripciones y formulario en asesoradelactancia@hotmail.com, o en lactaranda@hotmail.com 



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domingo, 23 de marzo de 2014

Taller "De la teta a la cuchara"

Taller "De la teta a la cuchara"

Todo lo que quieres saber sobre la alimentación complementaria.
Sábado 29 de marzo, Instinto Maternal, Burgos. A las 17h30.
¡Ven con tu bebé!


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martes, 18 de marzo de 2014

Hongos en el pezón


¡¡Que no, que no existen!! Ahora lo sabemos.

Se sabe ya desde hace algunos años, gracias a las investigaciones de entre otros, Juan Miguel Rodríguez de la Universidad Complutense de Madrid.

Situación típica: lactancia que lleva un tiempo, más o menos largo, sin problemas. O quizá con algún problema inicial, pero solventado. De pronto un día, sin entender muy bien por qué, la mamá empieza a notar molestias, cierto dolor. Algo no definido, difícil de explicar. La mayoría de las mamás refieren pinchazos, como si les estuvieran clavando alfileres o agujas en el pecho.

A día de hoy, por desgracia, aún son muchísimos los pediatras y matronas, incluso algunas asociaciones de lactancia, que creen que la Candida Albicans es la causa de ese dolor. “Tiene hongos” es lo que se suele decir. Y como tal se trata a la madre con antifúngicos por vía oral y/o tópica durante un tiempo.

Suele darse una crema tipo Daktarin (miconazol) y a veces una pastilla Diflucan (fluconazol). En ocasiones algunas madres refieren una leve mejoría. Y dejan de darse la crema porque parece que está todo en orden, pero a los pocos días tienen una recaída, más molesta si cabe. En este punto es cuando muchas madres, angustiadas por el problema, optan por la opción B, el biberón. Ante el dolor y la desesperación. ¡Y es que el dolor es realmente horroroso! Yo misma experimenté todo: el dolor, el diagnóstico incorrecto, la leve mejoría con daktarin y fluconazol, y la recaída definitiva. Y también tuve ganas de un plan B… Afortunadamente mi instinto me pudo y seguí dando el pecho. Tuve que tomar antibiótico por una infección de garganta, y eso debió ser lo que me salvó.

Si a veces con esa crema o pastilla ha sido suficiente es bien porque la infección era mínima o bien porque ha desaparecido la causa que la provocó, que a veces no la sabemos. Algunos estafilococos son sensibles al fluconazol por lo que parece mejorar con el antifúngico, pero suele haber recidivas.

En muchos casos, pero no en todos, el dolor del pecho va a la par que una infección por muguet (candidiasis oral) en la boca del bebé, o eritema del pañal, y esto despista a algunos sanitarios y dicen que son hongos. Pero ahora sabemos que la glándula mamaria no es un ecosistema adecuado para el crecimiento de la cándida. También sabemos que las cándidas no producen dolor, y sin embargo las mujeres con este problema refieren dolor, mucho dolor.

¿Y qué es entonces?

Pues una mastalgia, quizá una mastitis. No una mastitis de esas de libro, como se describían antaño en los libros de lactancia: fiebre, bulto y rojez localizada, (que también las hay y en ese caso es una mastitis aguda). Estas otras, las que antes decían “hongos” son las mastitis subagudas. Que como no tienen los síntomas de libro de las mastitis, pasan desapercibidas para muchos profesionales, y como no saben qué decir a la madre que refiere tanto dolor… pues le dicen que son hongos. Y hale, ya tenemos el problema: diagnóstico erróneo ð tratamiento erróneo ð riesgo para la lactancia.

Ahora no voy a hablar de los tipos de mastitis que hay. Pero sí decir que la leche no es estéril y que existe una amplia microbiota en el pecho. La leche materna es una buena fuente de estafilococos, estreptococos, bacterias lácticas, propionibacterias o bifidobacterias. Pero cuando se altera el número de alguna de ellas y unas proliferan más que otras, es cuando se produce una disbiosis y llegan los dolores y las molestias.

¿Y por qué se altera el número de dichas bacterias? Puede haber muchas causas. Que la madre se ha saltado una toma, un sujetador más apretado que hace un poco de obstrucción, un bebé que está malito, unos dientes que empiezan a salir y el bebé tiene que adaptarse a la nueva forma de mamar, un bebé que crece y se distrae y se “olvida” de pedir teta, mamá tiene que trabajar fuera de casa más horas… ¡¡pueden ser tantas cosas!! La IBCLC es aquí donde hace una buena anamnesis y busca las posibles causas. Para abordarlas antes o a la vez que la propia mastitis.

Cualquier dolor en el pecho, sobre todo si no está asociado a un bulto, rojez, fiebre u otros síntomas físicos evidentes, ya no hay que interpretarlo como hongos, sino como mastitis. Y el tratamiento adecuado desde luego no son los antifúngicos.

Lo mejor es hacer un cultivo y ver qué bacteria o bacterias están alteradas en número y hacer un antibiograma.

En nuestra consulta hemos recogido muestras de leche y mandado hacer cultivo con asiduidad hasta hace unos meses. Juan Miguel Rodríguez Gómez y su equipo en la Universidad Complutense de Madrid, nos hacían los cultivos mientras duraron los estudios. Ahora también se realizan pero ya hay que pagarlos, y entre el envío en frío y el cultivo, el precio sube mucho. En la práctica las madres no pueden o no quieren pagarlo. Y nos vemos abocados al diagnóstico sin cultivo. Por desgracia ni en nuestro hospital de referencia ni en nuestros centros de salud quieren ni saben hacer este tipo de cultivos. En la práctica privada lo hemos intentando pero nos dicen que no saben qué buscar y cómo. Así que cuando el cultivo no es viable los profesionales de la lactancia tenemos que actuar un poco a ciegas. Sin embargo nuestra amplia experiencia nos dice que aun sin cultivo se trata de una mastitis con toda probabilidad y estamos comprobando cómo el uso de probióticos para su tratamiento da muy buenos resultados, pero siempre buscando y abordando la causa primera.

Hay otras vías de tratamiento como ciertos antibióticos, anti inflamatorios y algunas medidas nutricionales. Es el profesional de la lactancia, la Ibclc, quien junto con la madre, debe buscar la mejor solución posible dado el caso concreto.

Cada caso es único, cada madre diferente, y cada bebé distinto. Y hay que evaluar a la pareja madre/bebé en su conjunto.

Si tienes dolores en el pecho, o te han dicho que tienes hongos, acude cuanto antes a tu IBCLC para poder tratarte de forma individual y personalizada, dedicándote el tiempo que sea oportuno y no sólo los 10 minutos, o incluso menos, que pueden dedicarnos en el centro de salud. Ten cuidado y acude a un verdadero profesional. Porque no todas las que se llaman asesoras tienen la formación y conocimientos precisos. 


Si tienes dudas puedes llamarme o mandarme un correo electrónico.

Bibliografía: "Mastitis, el lado oscuro de la lactancia. Microbiota mamaria: de la fisiología a las mastitis". Editores: Juan Miguel Rodríguez y Leónides Fernández. Probisearch.
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viernes, 7 de marzo de 2014

¿Todo bien? No, todo no está bien.

Cuando hay algún problema...

Acabas de tener un bebé. Y de pronto tu vida es distinta. No puedes decir si mejor o peor. Diferente.  No te atreves a decir que es peor porque realmente adoras a tu bebé, pero ¿es realmente mejor?

Estás agotada, no has vuelto a dormir 4 horas seguidas (o más) desde el día antes del parto (o antes del embarazo si tu embarazo ha sido durillo). La lactancia puede que vaya bien, pero a veces sientes que esa personita que está ahí es un extraño. Y peor aún, a veces te culpas sólo de pensar eso.

Cuando estaba en tu vientre imaginabas un bebé hermoso, dormidito, probablemente tumbado rodeado de colores pastel, suaves, alegres, y de puntillas y lazos. Tranquilidad, relax, algo precioso. Pero ha nacido y el parto ha sido duro. No querías epidural pero no podías más de dolores y al final te la pusieron. O tal vez la querías desde el principio, qué más da. El caso es que fue largo, y difícil.

¿Todo bien? Te preguntan a tu alrededor.

Sí, respondes. ¿¡Qué vas a decir!? ¿Que estás agotada? ¿que no es lo que esperabas?  ¿que no sabes qué te pasa? ¿que lloras mucho?  ¿que además tu bebé tiene un problema…? Quizá una displasia de cadera, algo frecuente. Quizá usaron fórceps o ventosa y el niño tiene la cabecita deformada (cefalohematoma). Quizá un soplo. Quizá un angioma. Quizá los pies zambos. Quizá hipoacusia. Quizá clavícula rota. Quizá labio leporino… Aunque algunas de estas situaciones ya se pueden saber durante el embarazo y haberte preparado mentalmente para ello, no es así siempre. No estabas preparada para esto. Algo, lo que sea, algo que te hace sentir culpable. Seguro que piensas si tal vez hiciste o dejaste de hacer algo en el embarazo. O algo que comiste, o un medicamento… Como madre y mujer no puedes evitar culparte. Y lloras. Y la gente que está a tu alrededor te dice que no llores.

Pues no. ¡¡Llora!! Tienes que llorar lo que necesites. Pero tu pareja o una persona de confianza tiene que estar contigo, para que no llores sola. Igual que nunca dejaremos llorar solo a nuestro hijo.

Con los días las hormonas de tu cuerpo “puérpero” retomarán la normalidad y se recolocarán. Y tú aceptarás ese pequeño contratiempo. No consuela, pero casi todas las mamás te cuentan algo cuando te sinceras.

El acompañamiento es estos caso es fundamental hasta que la madre acepta y comprende el problema. Es como un duelo. Hemos perdido la visión idealizada que teníamos. Y como tal pasamos por unas fases: negación, enfado, negociación, depresión, aceptación. Es necesario que la madre exprese su dolor, hay que dejarle que lo haga y saber estar ahí. El padre también sufre, pero no tanto porque físicamente no ha notado nada. Sería la persona adecuada para estar y facilitar que la madre se exprese.

Por eso son tan importantes los profesionales que atienden a las madres, sobre todo en el puerperio. Como profesional de la lactancia veo a diario mamás en plena revolución post-parto, angustiadas porque no ha sido lo que esperaban. Y hay que saber apoyarles. 


¿Todo bien? Sí, ahora sí.
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jueves, 27 de febrero de 2014

Encuentra una IBCLC en tu zona

Buscador de IBCLC de ILCA (International Lactation Consultant Association)

Aquí podéis encontrar un directorio para encontrar una profesional IBCLC en tu zona.
No están registradas todas.
Puedes buscar por país, simplemente poniendo Spain en el último campo. Puedes dejar los demás campos en blanco.

En España hay una asociación de IBCLC, la AECCLM (asociación española de consultoras certificadas en lactancia materna). En su web se podrán encontrar todas las IBCLC asociadas de España, que hoy por hoy somos 119.

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martes, 25 de febrero de 2014

Las crisis de crecimiento

Se les llama crisis de crecimiento, picos de crecimiento, escaleras de crecimiento, brotes de crecimiento...
Son momentos puntuales a lo largo de la lactancia en los que parece que de pronto el bebé se enfada con la teta y ya no quiere mamar. O bien lo contrario, que parece que el bebé sólo quiere mamar y mamar y no se sacia nunca.
Se producen por dos causas:
  • por maduración del niño,
  • o por necesidad de aumentar la cantidad de leche porque va a dar un estirón, para poder crecer.
Abreviando, suelo explicar a las mamás que vienen a consulta  "la regla del 3-6", porque suelen coincidir, grosso modo, con las 3 semanas, las 6 semanas, los 3 meses y los 6 meses. Pero hay más.
Tampoco te lo tomes como algo matemático: puede que un niño la pase a las 3 semanas, pero otro la pase a las 2. No hay precisión en las fechas, son aproximadas, aunque algunos bebés las clavan. Y otros no las pasan. O pasan sólo algunas.
Y cuidado, no hay que achacar todo a una crisis de crecimiento. Cuidado. Hay veces que lo que se interpreta como crisis esconde un problema real que hay que solucionar, un verdadero escaso aumento de peso, una infección o un problema neurológico. Por eso se hacen revisiones periódicas en el pediatra.
El problema puede venir cuando algunos profesionales poco actualizados interpretan mal la crisis y asustan a la madre "amenazando" con biberones y papillas, con los riesgos que eso conlleva, "sugiriendo" adelantar la alimentación complementaria, o "advirtiendo" que si no coge X peso "le tendremos que ingresar". Por eso es tan importante que el profesional que nos atienda esté puesto al día, que sepa interpretar una gráfica de crecimiento, y que maneje información veraz y conozca estas crisis.
Las crisis pueden hacer que la madre dude de su capacidad de amamantar.
¿Cómo arreglo esto de la crisis de crecimiento? ¿Qué hago con la crisis de crecimiento? 
Pues paciencia. Si sé que es normal, si lo interpreto como algo normal, me relajo. Si sé que no es un problema, no hago un problema de algo que no lo es. Al estar relajada también transmito a mi bebé la relajación, o al menos no le pongo más nervioso. Y con muchos brazos, mucho mimo y bastante dosis de paciencia, todo se pasa.
Muchas veces la madre agobiada por la situación refiere que quiere destetar. No es el mejor momento. Espera que pase esta crisis, y seguro que luego lo ves de otro color. Y si aún así desear destetar, pregunta a tu IBCLC cómo hacerlo de la mejor manera posible, para que no sufras tú (tu pecho), ni sufra tu bebé.
Te dejo aquí las crisis de crecimiento más habituales:
CRISIS ENTRE LOS 15-17 DÍAS
- Franjas amplias, también hay niños que la empiezan entre los 12 y 20 días, pero la mayoría es a los 15-17 días.
- El bebé necesita más leche, tiene que aumentar la producción. En estos días va a recibir la mayor cantidad de leche en toda su lactancia, en torno a 1’5 litro al día.
- Mama de manera constante.
- Dura 3-4 días: en 3-4 días ha aumentado la producción y la crisis está resuelta.
CRISIS DE LAS 6-7 SEMANAS (los 40 días de vida del bebé)
- Hay un cambio de composición de la leche que hace que momentáneamente esté más salada.
- El bebé se muestra molesto por eses cambio de composición y tiene un patrón de conducta bastante habitual: empieza a succionar e inmediatamente se pone tenso, arquea la espalda, tensa las piernas, tira del pezón…
- Se resuelve en 1 SEMANA, como mucho en dos. (Si la madre sabe lo que pasa se muestra tranquila y no introduce un biberón). La composición se normaliza.
CRISIS DE LOS 3 MESES
- Es la más conocida.
- Hay muchos cambios en la madre y el bebé. Hay cambio en la maduración del bebé.
- Es la crisis que más abandonos registra porque las madres lo ven como un auténtico rechazo, como una falta de leche. Por qué: los bebés en este momento saben mamar muy bien, maman muy rápido. En 2,3, 4, 5 minutos a lo máximo pueden vaciar el pecho. Cuando la madre intenta volver a ofrecer, el niño rechaza, está inquieto, protesta… y la madre lo vive como un rechazo directo.
- El bebé empieza a tener más conexiones neuronales y empieza a ver más allá de la cara y el pecho de mamá y se distrae muy fácilmente. Se desengancha continuamente, mira a su madre, sonríe… El bebé hace un parón en el crecimiento, que la madre vive como que el bebé se queda con hambre, pero no es así.
- A los 3 meses sólo maman bien cuando están dormidos o adormilados. Si no hay ningún estímulo que lo distraiga, mama perfectamente.
- Es una crisis bastante desesperante porque es bastante larga. Puede durar un mes o mes y medio. El bebé tarda un mes o mes y medio en aprender que su madre produce leche cuando él la pide. Hasta la fecha la madre fabrica leche de forma constante, cada vez que el bebé se coloca encuentra leche. Pero a partir de los 3 meses fabrica en el momento que la pide. El bebé tarda un mes en acostumbrarse a este cambio, aprende en ese mes, mes y medio a esperar la subida de leche.
-Hay niños varones que la pueden sufrir a partir de los 4 meses. Es lo mismo pero a los 4 meses.
CRISIS DE LOS 6 MESES
- No ocurre en todos los bebés.
-Al introducir la AC, algunos sienten pasión por la AC. Tiene pocas ganas de mamar. Entonces la madre le intenta dar, y el bebé se niega, se enfada. Y cuando la madre forcejea intentando que tome, el bebé puede morder.
- Casi no maman, se enfadan.
- Se enfadan y muerden el pecho. Como puede que ya tengan dientes, pueden causar traumatismos.
- El problema de esta crisis es que las madres suelen malinterpretarlo: interpretan que rechaza el pecho porque ya no le hace falta. Un niño de esta edad aún necesita un gran aporte de leche. Hay que tener paciencia, y esperar a que se le pase la pasión por la AC y recupere el interés por mamar. No se trata de perseguir al bebé con la teta fuera todo el día, sino de intentar favorecer el contacto físico, que el bebé vea el pecho como una opción pero no como una obligación.
CRISIS DE LOS 8-9 MESES
- No pasa en todos los bebés.
- Se puede manifestar de manera totalmente opuestas:
1. Hay bebés que prefieren gatear, experimentar, tocar… antes de mamar y cuando la madre ofrece el pecho se enfadan, lloran, no quieren de ninguna manera, se sienten aprisionados delante del pecho y quieren huir a hacer otras cosas.
- Más que el pecho lo que rechazan es la postura. Prefieren hacer otras cosas, entonces darle pecho de pie es más efectivo, ya no les gusta tanto la posición de cuna.
- Pueden morder el pecho con insistencia.
- Dormidos o medio dormidos maman bien. Sólo rechazan el pecho cuando hay acción.
- En una minoría de bebés puede producirse el destete porque la madre interprete mal.
2. Y hay otro tipo de bebés que les pasa lo contrario, que a partir de los 8 meses se produce la angustia de la separación, y muchos bebés maman muchísimo, empiezan a hacer chupitos constantes de pecho para impedir que su madre desaparezca pues tienen la sensación de que va a desaparecer en cualquier momento.
CRISIS DEL AÑO
- Al año sólo maman. No comen.
- Los que comían AC dejan de comer y sólo maman, y los que no comían, siguen queriendo sólo mamar.
- Esto es debido a que al año dejan de crecer durante un período de 6 meses aproximadamente, y sólo con la energía y las calorías aportadas por el pecho y lo poquito de AC que tomen tiene suficiente.
CRISIS DE LOS DOS AÑOS
- A los dos años parecen recién nacidos.
- Están en los terribles dos años, es una etapa complicada, y la manera de reencontrarse con su madre es el pecho. A través del pecho se consuelan y pasan una etapa de altísima demanda, vuelven a ser bebés recién nacidos, muy demandantes y muchas madres que han superado todos los anteriores brotes/crisis de crecimiento viven los dos años como una auténtica angustia. Una vez pasado este gran bache la lactancia se vuelve muy fácil. Es la última crisis.

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jueves, 20 de febrero de 2014

Las tablas de percentiles de la OMS


En 2006 se publicaron. A día de hoy, 8 años después, todavía no son de uso común en nuestros centros de salud.

Las gráficas de crecimiento utilizadas a nivel internacional hasta ahora han sido las del Centro Nacional de Estadísticas de Salud de los Estados Unidos de América (NCHS). Y en España las de Orbegozo basadas en estas últimas, ambas muy antiguas y con defectos en su elaboración.

En 1993 el Comité de expertos de la OMS cuestiona el patrón de crecimiento recomendado internacionalmente por:
  • ser MUY ANTIGUO (basado en trabajos de 1929 y de 1975).
  • por haberse hecho sólo con 867 niños.
  • por haberse realizado en una zona geográfica limitada con un grupo étnico limitado y de clase social media-alta (USA, blancos).
  • por tener defectos metodológicos (mediciones sólo cada 3 meses) y con niños que tomaban leche de fórmula, no de pecho.

Así que se decidió la realización de un nuevo patrón que cumpliese los siguientes requisitos:

  • Ø  que fuera multiétnico y multicultural.
  • Ø  realizado en niños sanos y saludables.
  • Ø  Con niños que fueran amamantados  con LM exclusiva 120 días y parcial 365 días.
  • Ø  con condiciones favorables para alcanzar cada niño su potencial genético de crecimiento.
  • Ø  cuyas madres practicasen promoción de la salud, es decir: no fumar y amamantar a sus hijos.


La OMS parte de la hipótesis de que si las condiciones económicas, la asistencia sanitaria y la alimentación son suficientes, los niños crecerán de un modo similar independientemente de dónde vivan o de su genética. Para que estas condiciones sean favorables hablamos de lactancia materna, madres sanas y no fumadoras, vacunación gratuita, núcleo familiar estable, condiciones higiénicas adecuadas: agua potable y entornos limpios…

Así pues se creó un grupo formado por pediatras, nutricionistas, epidemiólogos y estadísticos desde julio de 1997 a diciembre de 2003, y que incluyó niños de 6 países: Brasil, EEUU, Ghana, India, Noruega, Omán. Participaron 1737 niños, seguidos durante 24 meses. Y además se tomaron medidas aisladas (entre 1 y 3 medidas) a otros 6669 niños de entre 18 y 71 meses de edad.

Se incluyeron niños no prematuros, no gemelos, no enfermos al nacer, de madre no fumadora, con lactancia materna exclusiva 6 meses y parcial un año, y alimentación complementaria desde los 6 meses.

Nos indican cómo es el crecimiento normal de los bebés y niños, basándose en niños amamantados pues eso es lo normal. Si somos mamíferos lo normal es que los bebés humanos tomen leche de su madre. Las tablas anteriores no mostraban patrones normales. La lactancia es el patrón de normalidad.

Aquí tenéis enlaces a las tablas de la OMS.

Estas tablas resultan favorables para los bebés amamantados. Sobre todo cuando tenemos niños en percentiles por debajo de la media, cuando muchos profesionales de la salud asustan a las madres porque no están por encima de la media. La diferencia entre las antiguas tablas es que un niño puede estar en el percentil 3 mientras que en las de la OMS estará cerca del 10. Y esto puede marcar la diferencia entre asustar a la madre, dar un suplemento innecesario, o quitar la lactancia para sustituirla por algo supuestamente mejor (que no lo hay).

Es importante saber interpretar bien las tablas, se usen las que se usen. Las tablas solo son estadísticas, y tan normal es estar en un percentil 3 como en un percentil 97.


Aquí tenéis un video de Carlos González de cómo interpretar las gráficas. No tiene desperdicio.
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El real decreto que desconoce mi centro de salud.


Ayer mismo pude comprobar cómo en mi centro de salud, por lo visto, se desconoce el Real Decreto 867/2008 del 23 de mayo (http://www.boe.es/boe/dias/2008/05/30/pdfs/A25121-25137.pdf) por el que se aprueba la reglamentación técnico-sanitaria específica de los preparados para lactantes y preparados de continuación (y que sustituye al RD 72/1998).

Una de las múltiples causas que a lo largo del siglo XX han contribuido al abandono de la lactancia materna en los países desarrollados ha sido la publicidad de leche artificial que por desgracia ocupa un lugar destacado. No puedo entender cómo una leche de peor calidad, menos sana, que puede causar un montón de problemas y que encima cuesta muy cara, pueda haber llegado a donde ha llegado. Hay muchos intereses creados, y muchos lobbys.

En 1981 la OMS dándose cuenta de esto, promulgó un Código Internacional de comercialización de sucedáneos de leche materna.   Podéis verlo entero aquí.  Muy resumido lo que el código dice es:
  • Los centros sanitarios no deben exhibir carteles ni productos;
  • Las industrias de alimentos infantiles no deben dar suministros gratuitos de leches a los hospitales; 
  • Ni promover sus productos al público o al personal de la salud; 
  • Ni utilizar imágenes de bebés en sus leches, biberones o tetinas; 
  • No deben dar regalos a las madres o trabajadores de la salud; 
  • Ni dar muestras gratuitas de sus productos a la familia; 
  • No deben promover alimentos infantiles o bebidas para bebés menores de 6 meses de edad; 
  • Las etiquetas deben estar en un lenguaje comprensible para la madre y deben incluir advertencias sobre las consecuencias de su utilización para la salud.
El Código es un requerimiento mínimo que los países deben cumplir, y en España ha sido desarrollado en el Real Decreto 867/2008, pero es más que obvio que se incumple constantemente.

No voy a poner la foto de cómo estaba ayer decorada la sala de espera de mi centro de salud, no voy a hacer publicidad de esa marca, pero había varios carteles con la foto de un bebé regordete, sentado, solo, que en sus manos lleva un bote en el que se lee y reconoce perfectamente la marca del preparado, y el cartel firmado abajo bien grande por el logo de la marca comercial. Todo un despropósito.

Un bebé lactado estaría en el regazo de su madre y sostendría una teta, no un bote…

Esto no es la primera vez que ocurre, ni por desgracia será la última. Ocurre en Aranda de Duero, pero ocurre también en tu ciudad, y en la tuya…

Qué podemos hacer: denunciarlo. Es más que probable que muchos de los trabajadores del centro desconozcan la existencia de este real decreto. Pero también es cierto que no es la primera vez que le digo a la enfermera que corresponde a mis hijas que eso es ilegal, y se limita a decir: “¿Ah sí?” mientras apunta pesos y medidas de mis hijas en la anticuadas tablas de Orbegozo, (que también la he dicho que sería mejor que usaran las nuevas tablas de la OMS… pero desconoce y desde luego no hace por conocer). Esas mismas casas comerciales que luego les pagan los cursos y congresos…

Como madre me indigna.

Como profesional de la salud además de indignarme me disgusta. Cartas al gerente, quejas… Pero sobre todo información a las madres, para que estas conozcan lo que hay y decidan libremente sin presiones. Para que las madres se empoderen.

Si en tu centro de salud se entregan muestras gratis de leche artificial o papillas, si hay carteles por doquier repletos de publicidad subliminal, si el boli o la libreta con que escribe tu médico es “casualmente” de una marca de leche… que sepas que es ilegal. Y deberías quejarte porque eso es jugar con tu salud y la salud de tu hijo/a.

Desde la asociación con la que colaboro ofrecemos modelos de cartas-denuncia si no sabes por dónde empezar.

¡Defiende tus derechos! ¡Es de ley!
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viernes, 14 de febrero de 2014

Técnica de la compresión mamaria

Compresión mamaria: para ingerir más cantidad de leche en menos tiempo (por ejemplo cuando hay dolor por grietas)

¿Cómo se hace la compresión?
La madre sostiene su pecho con una mano, tan cerca como sea posible de su pared torácica, el pulgar de un lado y los cuatro dedos restantes del otro lado del pecho en forma de C, con una buena porción del pecho en su mano. Luego junta su pulgar y cuatros dedos, comprimiendo el pecho. Esto se debe hacer con firmeza, pero no tan fuerte que haga daño.

Para entenderlo mejor puede servir la comparación con un bocadillo de pan de molde: imagina que tu pecho es un bocadillo de 3 pisos de pan de molde y debes hacer que te entre en la boca, comprime el pecho de la misma manera. Es de esperar que el bebé comience a deglutir de nuevo (succión de boca abierta grande-pausa-cerrar). Si es así, debes seguir comprimiendo (mantén la presión) hasta que el bebé vuelva a mamar sin tragar. No debes soltar mientras lo oyes tragar. Cuando ya no lo veas tragar libera la presión sobre el pecho para que no se te canse la mano y la leche que está en otras áreas del pecho comenzará a fluir de nuevo:
- Algunos bebés dejarán de succionar. Si eso sucede vuelve a comprimir el pecho.
- Algunos bebés comienzan a deglutir cuando liberas la compresión. Si eso sucede espera y no comprimas de nuevo hasta que vuelvas a sentir que tu hijo no traga.
- Cada vez que comprimas tu pecho, mueve la posición de tu mano ligeramente en una dirección, de manera que cada vez que comprimas lo hagas sobre un área diferente del pecho.


Si la compresión parece que no tiene efecto al principio: No cambies de pecho y espera, a veces el reflejo de eyección tarda un poco más. Normalmente a medida que avanza la toma la compresión funciona menos, pues el flujo de leche se hace más lento.


Si la compresión ya no surte efecto después de un rato: Y parece que el bebé se está adormilando o comenzando a lloriquear porque el flujo de leche es lento, pon al bebé en el otro pecho y repite el proceso, cambiando de un pecho a otro cuantas veces sea necesario hasta que la compresión ya no funcione para mantener al bebé activo.


Es buena idea experimentar:
Aunque esta técnica funciona bien para muchas madres, puedes probar cualquier variación que te funcione mejor. La técnica funciona mientras no te duela el comprimir el pecho y tu bebé esté obteniendo suficiente leche.

La compresión mamaria es una técnica muy útil cuando un bebé no mama bien. Tal vez porque está débil, o porque no consigue colocarlo en buena posición, o porque no coordina bien la lengua, o porque está enfermo o es prematuro y se cansa de mamar... También es útil para acortar las tomas cuando la madre tiene grietas o dolor de pezones.
Normalmente, el bebé mama bien (o al menos pasablemente) unos minutos, y luego se queda con el pecho en la boca sin hacer nada. No suelta el pecho, pero tampoco mama. Puede que esté media hora o tres cuartos en cada pecho, pero la mayor parte del tiempo no está mamando. No alimenta tener el pecho en la boca sin mamar
; es mejor comprimir el pecho; y si eso no le funciona bien sacarse leche.
Esos primeros minutos en que el bebé mama activamente, déjalo a su aire. Cuando se quede quieto, con cuidado y sin sacarle el pecho de la boca, comprime el pecho por la base (tocando las costillas ) entre el pulgar y el índice. Un buen apretón, pero sin hacerse daño. No se trata de bombear, apretando y soltando. No. Se trata de apretar y mantener. Aprieta y mantén apretado. Al apretar suele salir un chorro de leche, y el bebé, que está sin hacer nada se lleva una agradable sorpresa y empieza a mamar otra vez. Mientras veas que mama, mantén apretado sin soltar. Cuando se vuelva a quedar quieto (o casi) suelta el pecho (a veces al soltar sale un poco más de leche y mama un poco más). Cuando se vuelva a quedar quieto, vuelve a apretar. Cuando se vuelva a quedar quieto vuelve a soltar. Puedes ir alternando la posición: arriba y abajo, a lado y lado, arriba y abajo... Repite la maniobra hasta que deje de funcionar, hasta que, apretando el pecho, tu hijo siga sin hacer nada. Es el momento de sacarlo de ese pecho y volver a empezar con el otro.
Esta es una excepción al principio de lactancia a demanda, dejarles mamar hasta que lo sueltan. Pero tampoco es exactamente una excepción: una cosa es dejarles mamar y otra cosa es dejarles estar con el pecho en la boca sin mamar. Es mejor hacer una toma corta, y al cabo de una hora volverle a dar, que estar toda la hora con el niño enchufado sin hacer nada. Si hace tomas frecuentes, pero no tan largas, tendrás tiempo de descansar e incluso si tienes tiempo y ganas, de sacarte leche.
Aquí puedes ver la compresión mamaria en vivo: http://www.youtube.com/watch?v=Wj9tLgYn-bA (Está en inglés, pero lo que nos interesa es la imagen. Si además entiendes lo que dice, pues mejor, pero no es necesario, :-)


Videos de compresión mamaria with Dr. Jack Newman http://www.youtube.com/watch?v=Wj9tLgYn-bA
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