jueves, 3 de agosto de 2017

Abierto por vacaciones

A veces parece que en agosto el mundo se para. Da la impresión de que todo el mundo estuviera de vacaciones.

Pero las mastitis no entienden de vacaciones. Ni los partos, ni las grietas en los pezones, ni los dolores del pecho, ni un bebé hambriento, ni un bebé que coge poco peso...

Por eso en la consulta abrimos todo el año, abrimos por vacaciones. También los sábados y domingos. Y los festivos. 

No te preocupes: si quieres salvar tu lactancia, da igual que sea agosto, puedes venir a la consulta de lactancia que te atenderé encantada, o puede ser online si no puedes acercarte hasta aquí. ¡No te quedes con las dudas!

Consultas ONLINE todo el año, elige el modo: por WhatsApp o Telegram, por Skype, por mail... Consultas sobre lactancia, sobre medicamentos, sobre alimentación, sobre el sueño del bebé, sobre las deposiciones, sobre el dolor de pecho, cólicos del bebé, sobre el BLW, sobre el porteo...

Abierto por vacaciones, y estoy de guardia 7 días / 24 horas

Como pasa cada año, abrimos por vacaciones.

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martes, 1 de agosto de 2017

SMLM 2017

Aunque en España celebramos en octubre, nos hacemos eco de que hoy 1 de agosto comienza la Semana Mundial de Lactancia Materna 2017


Información en español, pincha aquí.

Podéis leer más y bajaros documentos aquí.
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lunes, 31 de julio de 2017

El sillón gris

(Esta entrada es un poco más personal. Espero que os guste.)

Hace unas semanas tuvimos que pasar por el hospital. Mi hija pequeña tuvo que ser ingresada. Pensábamos que serían un par de horas en urgencias, quizá una inyección y listo. Pero fueron 4 días y sus tres noches, claro.

¡Qué largas son las noches en los hospitales! ¿Verdad?

Pude pensar mucho.

Una vez que la niña estaba estabilizada, y dormía casi plácidamente en esa cama de hospital, mi cabeza tuvo tiempo de pensar, mucho, ya lo creo. No se me da bien dormir en un hospital, así que ni lo intenté.

Lo primero que vino a la cabeza fueron las noches de hospital posteriores a mi primer parto. Las del ingreso por parto también, pero esas eran esperadas, las daba por lógicas, al menos entonces. (Ahora habría intentado a toda costa un parto en casa…) las daba por buenas. NO. Esas noches había ilusión y realismo y dureza a partes iguales.

Me acordé más bien de las otras noches, las noches del re-ingreso cuando a mi pequeña bebé de 5 días algo le ocurría y no sabían qué. Acababa de irme a casa estrenando mi condición de madre, y mi marido la de padre, totalmente alelados si me permitís la palabra. Y sólo un día después tuvieron que ingresarla. Hoy aquello es historia y no quiero dar detalles, pero el susto fue tan grande... Hablaban de trasplante… y como en mi hospital no se podía hacer nada nos mandaban a La Paz, a Madrid. "Haz las maletas para muchos días porque no sabemos cuánto tiempo será" me dijo el médico. (Por cierto, recién parida sólo había una falda y una camiseta que me servían. No pude ir a comprarme nada de ropa en esas circunstancias. Y así lo pasé, en pleno verano, con la misma ropa… Una camiseta que marcaba mi tripa de recién parida y mis pechos llenos, en los que se notaban los discos absorbentes pero si me quitaba manchaba… Una falda que apretaba la tripa pero al menos me entraba… Aquellas trazas que ahora veo desde fuera tampoco me ayudaron a verme bien. Ahora lo veo claro también.)

La mañana del re-ingreso fue terrible. Llegamos a una revisión rutinaria, de peso en teoría, pues mi hija perdía peso y como yo tenía unas grietas terribles… (¡¡ay, que no sabía lo que sé ahora ni había IBCLC en Aranda- ni cerca-  a quien pedir su ayuda!!). Y acabamos ingresados. Bueno, ella, la niña. Ingresamos en la planta de pediatría, que en mi hospital está en el pasillo perpendicular al de partos. Pocas habitaciones, es un hospital comarcal, en una ciudad pequeña. El ingreso era de ella, así que en una cuna de esas altas, muy altas, grandes, de metacrilato. Yo, la mamá, con mis pezones colgando de grietas, una episiotomía considerable que aún estaba fresca, y unas hemorroides del copón que me hacían tan difícil sentarme… yo, esa vulnerable mamá, al sillón incómodo de la habitación. El sillón gris. Y mi marido, sin sitio. No hay sitio para los padres. Apenas habíamos estado en casa 20 horas desde el alta del parto. Estábamos absolutamente agotados, reventados, y superados por la situación. Sin dormir, con sueño atrasado y cansancio acumulado. Y con mucho miedo. Así, casi de pronto, éramos padres. Nos habíamos convertido en unos padres, por supuesto como todos los padres primerizos totalmente inexpertos, inseguros. Y ahora veo tan clara la situación que nos superó. Lo veo reclinada en el sillón gris de la misma habitación de aquella vez, la del fondo del pasillo. Sí, la misma.

Ahora está mi niña en una cama, y al lado hay una cuna vacía, otro sillón y otra mesita. Con un cartel bien grande que dice que se mantengan libres porque puede haber otro ingreso en cualquier momento.

Sentada ahí nos vi. Nos vi a mi marido y a mí, críos a pesar de tener pasados los 30, totalmente perdidos con una bebé enferma en las manos. Solos y asustados. Vulnerables. Muy asustados. Muy perdidos. Frágiles. Vi como en las películas que se ve al actor dos veces en la misma escena. Igual. Me veía allí tirada en el sillón, a la bebé, en este caso la mayor, en la cuna, y mi marido sentado en la pequeña cajonera de dentro del armario porque no había más sitio. ¡¡¡Qué imagen!!! 


La enfermera que entra y nos ve de esa guisa, me vio tan mal, que me ofreció una cama. Yo no estaba ingresada, pero el detalle de ofrecerme cama teniendo en cuenta cómo estaba, fue para agradecer. Así mi marido pasó de dormitar en el armario a dormitar en el sillón, sí, el sillón gris.

¿Y por qué cuento esto?

Porque yo tenía familia, entonces tenía dos padres loquitos de amor por su primera nieta, y tres hermanos y muchos cuñados y cuñadas que nos querían. Y amigos y amigas. Pero estábamos solos. Sobre todo la sensación que recuerdo es de ser frágil, vulnerable. Y con mucha responsabilidad.

Nadie te prepara para el después. Me había preparado mucho para el parto, que asustaba. Pero realmente nadie me había contado lo de después, y no llegas a imaginarlo, creo, hasta que no estás en ello. Por eso ahora preparo a las mamás para la crianza, porque no me gusta ver a mamás y papás tan perdidos como lo estuvimos nosotros. Y peor aún si además hay algún problema extra como fue el caso.

Esa sensación de soledad y de impotencia fue terrible. El peso que sentí sobre mí fue tan grande que me hundió. Y caí en una verdadera depresión post-parto, que me duró 11 meses. Fue duro.

Pero de todo se sale. Y mi hija también salió de aquello. Y crecí. Y maduré. Y aprendí.



Después, estuve pensando, qué otras veces había estado en un sillón gris de hospital. Pocas, en realidad. Una suerte bien mirado. Sé que hay gente que ha sufrido mucho más. Pero cada sillón gris te deja marca, al menos a mí.

He tenido la suerte de no haber pasado por hospital más que en los dos partos, un episodio de vómitos cuando era joven que estuve una semana ingresada, y la operación del pie, que no hice ni noche. Por mi parte, bien. Pero cuando son tus personas queridas creo que duele mucho más. Una apendicitis y una neumonía de mi marido me hicieron dormitar también. Pero pasó bien y rápido.

Y ya. Ya porque los procesos de mis padres no fui yo la que dormí cuando estuvieron en hospital. Vivir en otra ciudad me evitó muchos malos ratos, aunque me hizo perder también muchísimos más de los buenos ratos… Y cuando estaban muriéndose los cuidados paliativos fueron en casa, así que aunque no durmiera muchas noches, no era un hospital.

Y me acordé entonces de la última noche de mi madre. Me quedé a dormir en su casa porque mi padre también estaba ya mal (su muerte se distanció sólo 5 meses) y no podía con ella. Ella estaba muy débil y quería levantarse, pero no podía. Y mi labor era evitar que se cayera. Toda la noche con una silla con respaldo, sentada a horcajadas, (para apoyar la cabeza en el respaldo e intentar dormir) haciendo de barrera frente a su cama para que no se cayera, y aliviándole el malestar cada 5 minutos. No fue una noche de hospital. Pero fue una noche cuidando enfermos. Esas noches difíciles y largas que te dejan huella para siempre. 

Ser cuidadora... Cuidando a mi hija el otro día, recordé otros momentos de cuidados. No de los de cada día, no. Cuidados de esos más especiales porque algo le ocurre al cuerpo…

En el sillón gris pude ver esas escenas de nuevo como si estuviera viviéndolas. Una experiencia casi extra-corpórea porque volví a esos días y me vi allí, impotente con mi hija, luego impotente con mis padres. Y te sientes con tanta presión y responsabilidad que parece que te ahogas y que nunca vas a salir. Y que el dolor no se va a acabar nunca. Pero ¿sabes qué? Que sí se acaba.

Y hoy, aunque no tenga nada que ver con la temática general del blog, que es la lactancia, he querido contároslo porque a veces sacarlo fuera también hace bien. Y al fin y al cabo todos somos hijos, y los que leen mi blog, casi todos, padres.

¿Cuándo te has sentido como yo en un sillón gris?

¿Cuándo te has sentado en un sillón gris? Comentarios bienvenidos.

¿Compartes?

NOTA:

Por cierto, todas las veces nos han tratado de maravilla. Siempre me he sentido cuidada en los hospitales por el personal médico que me atendió, a mí o a mi familia, en cada una de las circunstancias que he contado. Siempre he encontrado profesionales que hacían bien su trabajo. Y muchos además con una sonrisa o una palabra cariñosa. Tanto en el Hospital Santos Reyes de Aranda como en el Yagüe, el Divino Vallés, el Hospital Militar, y luego en el HUBU en Burgos. Y en La Paz en Madrid. Mi aplauso a todos esos profesionales, tan poco valorados a veces y qué tanto bien hacen. Y especialmente a los facultativos de Cuidados Paliativos, que fueron excepcionales. Gracias.

sábado, 29 de julio de 2017

e-lactancia

Como sabéis desde hace años las madres lactantes y los profesionales que trabajamos con ellas, disponemos de una magnífica página web para resolver todas las dudas que surjan respecto a lactancia materna y compatibilidad de medicamentos, plantas, tratamientos...

La web www.e-lactancia.org es un referente a nivel nacional e internacional para acceder a información científica de calidad, elaborada por los especialistas de APILAM (Asociación para la promoción e investigación científica y cultural de la Lactancia Materna).

La asociación fue creada por el doctor José María Paricio Talayero, excelente pediatra y mejor persona, creador en el año 2000 de la página de compatibilidad de medicamentos y otros productos con la lactancia www.e-lactancia.org y en 2003 de la página sobre arte y cultura de la lactancia www.telasmos.org. Dentro de APILAM ocupa el cargo de presidente y se encarga de coordinar las actividades de la misma.




La web e-lactancia es una página, de manejo sencillo e intuitivo, donde sólo tienes que escribir el medicamento prescrito para conocer el nivel de riesgo en tu lactancia. Y donde también responden a tus dudas en cuanto a medicación. Mantenerla activa y actualizada genera unos gastos. Puedes contribuir de muchas maneras a su mantenimiento como hacemos muchos profesionales, muchas madres y grupos de apoyo. Mira aquí distintas maneras de contribuir.


Recientemente se puede colaborar también con micro-donaciones de una forma muy sencilla con Teaming, herramienta online para recaudar fondos para causas sociales a través de donaciones de 1€ al mes. La filosofía de Teaming se basa en la idea de que con 1€, nosotros solos no podemos hacer mucho pero si nos unimos, podemos conseguir grandes cosas.
 



Yo ya soy teamer de e-lactancia. ¿Y tú?

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jueves, 29 de junio de 2017

Crisis de crecimiento y huelgas de lactancia

Hace unas semanas la periodista Amparo Luque, de www.webconsultas.com se puso en contacto conmigo para preguntarme sobre las crisis de crecimiento y las huelgas de lactancia.

Son dos temas que preocupan mucho a las madres, y de los que ya os he hablado. Podéis ver sobre las crisis aquí, y sobre las huelgas de lactancia en esta otra entrada.

Os dejo en enlace a la página web: crisis y huelgas

Compartid, porque la información es poder.
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Otras entradas relacionadas: ¡Socorro! No tengo leche

viernes, 16 de junio de 2017

Entrevista Radio Aranda Cadena Ser

A propósito de las actividades preparadas para este mes,desde Radio Aranda se han hecho eco y el jueves me hicieron esta pequeña entrevista. Os la dejo.

Formato video





Formato audio
Entrevista


Otras entrevistas realizadas, aquí

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Baby Led Weaning

 
Empezar con la alimentación complementaria de los bebés es más sencillo de lo que pueda parecer. Aunque sí es cierto que a todas las mamás nos impone un poco el tema cuando se acerca el momento de empezar.
 
Por desgracia en los centros de salud nos dan unas normas de introducción de los sólidos totalmente obsoletas. La misma fotocopia año tras año a todas las madres. Hoy he podido comprobar, ¡otra vez!, que siguen dando la misma que me dieron a mí hace 14 años...  ¡¡La misma!!
 
¿Antes de que existiera la batidora cómo crees que se introducían los alimentos en la dieta del bebé? ¿Antes de que la industria inventara esos potingues (léase papillas de x cereales, léase potitos) qué comían los bebés?
 
El Baby Led Weaning  no es más que seguir la lógica y respetar la fisiología del bebé. Ahora se le pone nombre a todo, si es en inglés mejor. Pero es lo que se ha hecho antes de que la industria alimentaria nos atiborrara de productos para bebés. ¡¡Si no podemos vender leche porque toman teta, hagámosles creer que necesitan papillas y leches de continuación!! Eso dice la industria alimentaria o/y farmacéutica. A ellos no les importa la salud de tu bebé, a ellos les importa vender. ¿O qué creías?
 
También hay "talibanes de BLW", que los he visto. Sí sí.  No se trata de defender a capa y espada un método u otro, sino de hacer las cosas con lógica, con naturalidad, siguiendo las recomendaciones de los organismos oficiales expertos en nutrición y salud, que se van actualizando con el tiempo. Y dejar ya de usar esas obsoletas y anticuadas recomendaciones de la madre, la abuela... y que aún nos dan algunos de nuestros pediatras, a veces en forma de fotocopia descolorida, torcida, gastada...
 

ENTONCES, CÓMO HACERLO

Pues muy fácil, con unas sencillas normas teniendo en cuenta el desarrollo del bebé, los alimentos prohibidos al principio, y unas normas básicas de seguridad.
 
Todo eso os lo explico en esta charla, que repito el tercer jueves de cada mes.
 
Es importante reservar tu plaza con tiempo porque hay mucha demanda y el espacio es reducido.
 
PRÓXIMA SESIÓN EL JUEVES 20 DE JULIO
 
Comparte con las mamás que puedan estar interesadas.
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miércoles, 7 de junio de 2017

Consulta Prenatal


Para todas las futuras madres y futuros padres que deseen informarse sobre la lactancia materna para empezar con buen pie esa nueva etapa.

Acudir al momento del parto con información veraz y sabiendo cómo va a ser, te hará estar más segura.

RESERVAS DE PLAZA POR RIGUROSO ORDEN DE INSCRIPCIÓN EN
606 99 57 28
Plazas limitadas


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martes, 23 de mayo de 2017

Terapia miofuncional

La terapia miofuncional puede considerarse una especialidad de la logopedia y su objetivo es prevenir, evaluar, diagnosticar, educar y rehabilitar el desequilibrio en el sistema orofacial desde el nacimiento hasta la vejez. Las causas pueden ser muy diversas (anatómica, funcional, neurológica, etc.). En nuestro caso nos interesa el momento del nacimiento y primeros meses.

La terapia miofuncional está orientada a la curación de alteraciones relacionadas con la funcionalidad de los músculos implicados en el funcionamiento del sistema orofacial.

La intervención en lo que me compete es de tipo pasivo pues no hay participación del bebé. Salvo algún caso concreto que trato a niños más mayores y que ya saben y pueden colaborar.

La intervención o reeducación se basa principalmente en una ejercitación específica, mediante  masajes y estimulación mecánica que tiene como finalidad conseguir un equilibrio muscular orofacial que permita realizar patrones neuromotores de comportamiento del sistema orofacial adecuados.

Esta terapia es válida para disfunciones orales, algunas malformaciones craneofaciales genéticas, congénitas o adquiridas, disfagia…

Las disfunciones orales son alteraciones del patrón normal de succión-deglución, y pueden ser debidas a varias causas como inmadurez, problemas neurológicos, problemas en el momento del nacimiento o prácticas hospitalarias en los primeros momentos de vida del bebé (como sondarles) movimientos compensatorios por ejemplo con los labios al no poder usar bien la lengua, por el uso de biberones, por el uso de chupetes…

A veces ocurre que un bebé recién nacido presenta una alteración de la función oral al mamar o disfunción oral motora. Si el bebé es alimentado con biberón es probable que los padres o/y sanitarios que le atienden ni siquiera se percaten o no se le dé importancia. Pero cuando son niños que toman pecho puede ser doloroso para la madre y además causar una escasa ganancia de peso. Mira los frenillos sin ir más lejos…

Los  especialistas evaluamos bien la toma y hacemos una buena evaluación motora.

Y si es necesaria nuestra intervención, usamos técnicas y estrategias adecuadas al problema que ayudarán a que éste desaparezca o en todo caso al menos mejorarlo, y por tanto hacer que la lactancia sea disfrutada por la madre y el hijo y funcione como es debido: sin dolor y con buena ganancia ponderal.

Insisto en la importancia de la valoración en los primeros momentos.

Si tienes problemas o necesitas terapia miofuncional para tu bebé, no dudes en ponerte en contacto conmigo o un profesional que sepa de lactancia. Te espero en la consulta.
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viernes, 12 de mayo de 2017

Probióticos, hasta en la sopa

No me he parado a investigar si hay probióticos en las sopas… que ya no me extraña que pongan de todo en cualquier preparado alimenticio. Ahí están los alimentos funcionales. ¿No ponen lactobacillus y bifidobacterium, (probióticos) en los yogures…? Pues quizá también los pongan en la sopa.

Pero no quiero hablar de eso. Uso el título como expresión castellana de algo que “está en todas partes”.

Casi cada día me llegan bebés que están recibiendo probióticos por supuestos cólicos. Y me llegan mamás que están tomando probióticos sin ton ni son. Entre el 85% y el 90% de las madres que acuden a la consulta, me dicen que han salido el hospital tomando probióticos porque alguien allí, (a veces matrona, a veces ginecólogo, a veces pediatra, a veces enfermera, a veces ningún sanitario sino una visita) le ha recomendado tomarlos para prevenir mastitis. ¿Prevenir? ¡¡Madre del amor!! Incluso muchas de ellas me comentan que se han llevado del hospital la cajita o cajitas de muestras regaladas.

Algunas madres que he atendido venían tomando una dosis especialmente alta de los probióticos más conocidos para la lactancia. He tenido varios casos de mujeres que tomaban entre 6 y 8 al día. ¡Qué barbaridad! Así que estas madres tenían un desequilibrio tremendo en su flora bacteriana… Y también tenían una mastitis que no curaba desde hacía ya semanas a pesar de tomar dos tandas de antibióticos y los ya mencionados probióticos. Abordaje integral a estas diadas madre-bebé, mastitis tratadas con el antibiótico adecuado y por el tiempo adecuado y dejar los probióticos, y mano de santo.  ¿En estos casos qué fue primero, la mastitis o el probiótico…?

Los probióticos no son la panacea. Primero, y siempre, hay que valorar si hay o no problemas en la lactancia. Y qué tipo de problemas. En ese inicio de lactancia.  En el mismo hospital o nada más salir a ser posible.  Luego, si existe problema, tratarlo, buscar la causa. Pero nunca sustituir la atención del especialista por probióticos tomados a granel… e incluso a veces por períodos larguísimos de tiempo.  Si hay frenillo, habrá que echar un cable para que no interfiera en la lactancia, cortando o haciendo terapia miofuncional o cambios posturales o técnicas de suplementación, o todo a la vez… Si hay mastitis, tratarlas, usando los protocolos aprobados adecuados; si el agarre está mal pues ayudar a que mejore; si hay una perla pues tratarla; si grietas, tratarlas...

No todas las lactancias cursan con mastitis. Ni mucho menos. No hay por qué tener mastitis. ¿Qué sentido tiene tomar probióticos por si acaso? Y menos sabiendo que lo único que previene la mastitis es un adecuado y frecuente vaciado del pecho.

Todavía no ha sido constatada su eficacia, ni las dosis ni el tiempo de administración. Faltan estudios serios y contrastados que nos indiquen su uso. Y tampoco estamos seguras de que no sean perjudiciales a medio o largo plazo. No se trata de un placebo, y no conocemos las consecuencias de tomar tanta cantidad. Sí que es cierto que muchas veces funcionan o han funcionado, pero después de haber realizado también otras acciones: apoyo emocional, postural, antibiótico… Entonces, ¿ha funcionado realmente? ¿o han sido las demás actuaciones? La lactancia dolorosa necesita una atención integral que abarca muchos campos.


Resumiendo, los probióticos pueden ayudar en algunos casos, después de haber valorado muchos factores. Pero no se pueden tomar a la ligera, así como así, ni por sistema nada más dar a luz, ni para prevenir, ni en dosis no adecuadas.

Siempre, pregunta al especialista.


domingo, 30 de abril de 2017

Trucos para aumentar la producción de leche.


Cinco cosas que puedes hacer para aumentar tu producción:























  1. Poner a tu bebé al pecho siempre que él quiera.
  2. Poner al bebé al pecho siempre que tú quieras.
  3. Poner al bebé al pecho ante cualquier duda.
  4. Dejarle que esté mamando todo el tiempo que quiera.
  5. Pasar de la gente que te diga aquello de “Pero ¿otra vez le das?”.


No existe ninguna comida ni ninguna bebida que haga que produzcas más leche. Y si existiera estaría prohibida. ¿Para qué tener más leche de la que necesita el bebé?

La leche se produce si el pecho se estimula y el bebé la extrae. Cuanto más extraiga, más se produce. ¡Es casi magia!

Así que olvida los relojes, los consejos de la gente que no es experta en lactancia, y déjate llevar.

¡Sólo tu bebé sabe cuánto hambre tiene, cuánta leche necesita y cuándo quiere descansar! ¡Hazle caso!


NOTAS
No todos los pediatras saben de lactancia. Los expertos en lactancia son los IBCLC. Si el pediatra es además IBCLC; entonces sí será experto.

Si hay dolor, grietas u otras molestias en la madre. O bien si el bebé no está cogiendo peso desde la salida del hospital, entonces acude primero a solucionarlo con tu IBCLC. Todo tiene solución.

La baja producción casi siempre es por baja estimulación. Si fuera una baja producción debida a otras causas, acude a la experta. Hay técnicas y medicamentos que un profesional puede recomendarte.

Si has llegado a este artículo buscando cómo aumentar tu producción de leche porque crees que realmente tienes un problema, puedes escribirme para verificarlo y resolverlo.




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lunes, 17 de abril de 2017

Porteando

Esa entrada en el blog es un poco más personal. Hoy estoy nostálgica.

Una de mis mamás buscaba información sobre porteo seguro en nuestra zona y al escribir en el buscador "pouch portabebés burgos" lo primero que le salió fue una foto mía de hace unos añitos, porteando a mi hija menor. Me reconoció y le llamó la atención. Y me pasó el enlace. 

¡¡No me acordaba ya!! Había plasmado por escrito mi experiencia tardía con el porteo en la página de Red Canguro. Era octubre de 2008, aunque relataba la experiencia anterior.

Allí lo cuento: que descubrí tarde el porteo, que Claudia me prestó un Pouch, que luego me hice un Mei Tai... La niña tenía ya dos años y yo no iba a tener más hijos... Hablo de que había creado el grupo de apoyo, que después ha desaparecido

Y luego hay una foto en el Mei-Tai casero, al que mi hija siempre ha llamado "el invento" y que ahora tengo en la consulta con otros muchos portabebés para enseñar y prestar a las madres.  Mucho he aprendido desde entones en cuanto al porteo... 

Observando ahora esa foto, la del Mei-Tai, que no me acordaba de ella, veo que está tomada en una pista de equitación. Premonitoria totalmente. Mis hijas ambas ahora son excelentes amazonas. No me lo hubiera imaginado entonces ni por asomo. ¡¡Las vueltas que da la vida!!

Podéis leer la entrada de Red Canguro aquí.
Pouch
Mei Tai

***Pásate por la consulta para elegir el portabebé que más te guste y que más se adapte a tus necesidades. Tenemos todos los modelos***



Os recuerdo que cada primer y tercer lunes de mes tenemos:

TALLER DE PORTEO - gratuito


Y que todos los viernes tenemos:

TALLER DE LACTANCIA PARA FUTURAS MAMÁS




IMPRESCINDIBLE RESERVAR PLAZA


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lunes, 10 de abril de 2017

¿Sabe tu pediatra de lactancia?


No todos los pediatras saben de lactancia. Como ya nos comentaba Carmen en este post, en la carrera de medicina apenas se ve la lactancia. Se suele ver la anatomía de la mamá, la bioquímica y poco más…

En la residencia es cuando pueden profundizar algo más. Pero la pediatría abarca muchos campos y no todos los pediatras se centran en la lactancia. Puede que el pediatra se especialice más en endocrinología, en corazón, en trauma…

Todos saben que la lactancia materna es lo mejor para el bebé, pero muchos no saben cómo actuar ante problemas concretos. El problema puede venir si ante dudas o problemas de la madre que están atendiendo no saben derivar o reconocer que no saben. Y en esos casos recomiendan biberones o leche artificial.

Por eso existen las IBCLC, porque son especialistas en lactancia que vienen a complementar los conocimientos del pediatra.

Si encuentras a un pediatra que sabe de lactancia, enhorabuena. ¡¡Eso es genial!! Incluso se puede decir que has tenido suerte…

Si encuentras a uno que no sabe, pero te dice que lo va a preguntar, o que quizá fulanita o menganita sepan, o te deriva a un grupo de apoyo o asesora, o mejor aún a una IBCLC, entonces, enhorabuena, porque tienes un buen médico.

Si te da muestras de leche o papillas, no sabe. (Incumple el código además)
Si en la consulta ves carteles, bolis, portalápices, calendarios, folletos, fotos, etc. con nombres de marcas de leche (que todos conocemos), desconfía, eso es que no sabe.
Si te da un biberón a la primera de cambio, no sabe.
Si te dice que tu leche es de mala calidad, o que no le alimenta… no sabe.
Si te dice aquello de lactancia a demanda pero cada tres horas, no sabe.
Si cuestiona que coleches con el bebé, no sabe.
Si te dice que no le duermas al pecho, no sabe.
Si cree que es lo mismo lactancia artificial que materna, no sabe.
Si te dice que no puedes tomar medicamentos o te insta a destetar para tomarlos, no sabe.
Si te insta a introducir alimentación complementaria antes de los 6 meses, no sabe.

¿Y el tuyo?

¿Sabe o no sabe?

miércoles, 5 de abril de 2017

Premios 20Blogs


Una vez finalizada la votación popular de los Premios 20blogs, os estoy agradecida porque el blog ha quedado en el puesto 13. Participo en la categoría Salud y Vida Sana en la que hay inscritos 384 blogs. Así que para ser la primera participación no está nada mal. Y es gracias a vosotras, amigas lectoras. :-)

El viernes día 7 el jurado ha elegido a los finalistas que son los que optarán al premio final. Enhorabuena a los elegidos y ¡suerte a todos!

Podéis verlo aquí


Relacionado:
Participo en los Premios 20blogs y tu voto es muy importante

lunes, 3 de abril de 2017

¿QUÉ CHUPETA ELEGIR?

Los bebés tienen varios reflejos innatos. Uno de ellos es la succión. Succionar es un reflejo presente incluso antes de nacer. Seguro que hasta has podido ver a tu bebé antes de nacer en una ecografía succionando su dedo.

Se trata de un reflejo de supervivencia gracias al cual consiguen acercarse al pezón, succionarlo, y por tanto alimentarse y estimular la producción de leche en la madre.

Si se le introduce una tetina también succiona, sea de biberón o de chupeta. Lo mismo si es un dedo, lo cual nos viene bien para hacer terapia de succión. Y para darle suplementos, cuando son necesarios, con jeringa-dedo.

Como IBCLC no voy a recomendar el uso de biberones ni chupetas, siempre voy a priorizar el pecho pues el amamantamiento es para lo que estamos diseñados. Y es el amamantamiento quien contribuye al correcto desarrollo facial. Si es necesario el suplemento (de leche extraída, leche donada o leche artificial) ya os he hablado muchas veces cómo se debe dar sin usar biberones.

Pero hoy hablamos de chupetes o chupetas. Comprendo la necesidad que, a veces, tienen algunas madres o familias de poner una chupeta. Ya sabes que donde mejor va a estar tu bebé, siempre, es en tu regazo, al pecho. Si no es mamando, en abrazo continuo porteado en un fular o mochila ergonómica. Pero la vida que llevamos nos impide esto muchas veces, la mujer quiere tener un rato para ella, aunque solo sea para poder ducharse… O mamá tiene que ausentarse, o trabajar. O un trayecto en coche para evitar que llore. O simplemente un rato de relax sin bebé. Y aquí es donde llega la chupeta. Hay que reconocer que está presente y a veces hasta viene bien.

Cuatro cosas básicas antes de deciros qué chupeta elegir. 


NORMATIVA
Los chupetes deben cumplir la normativa europea UNE-EN 1400-1/2/3:2003, que grosso modo dice que no deben tener elementos desmontables, los bordes tienen que ser redondeados, el disco tiene que tener al menos dos orificios de ventilación de 4mm diámetro, la tetina un máximo de 30mm de largo, poseer una anilla o tirador que permita extraerlo de la boca del bebé, y ser flexible.

Esto lo cumplen todas las chupetas que están en el mercado.

MATERIAL
Existen en látex o en silicona.

Las de látex o caucho, de color marrón, se deforman fácilmente y tienen un olor y sabor peculiares. Se limpian peor pero son más resistentes al desgarro. Cuidado porque puede haber niños alérgicos al látex.

Las de silicona, transparentes, no se deforman, son insípidas y no huelen. Se limpian muy bien, mejor que las de látex. Cuando salen los dientes hay que vigilar porque se pueden rasgar. La alergia a la silicona es casi imposible.

Yo siempre recomiendo silicona, mucho más higiénica. Y si fuera necesario, porque ya tiene dientes, cambiarla con frecuencia.

FORMAS
A la hora de ponerle nombre y apellidos a los chupetes veo que hay una cierta confusión.

Están los anatómicos, fisiológicos, ortodónticos… Redondos, planos, de cereza…

En general las numerosas casas comerciales que fabrican, venden, distribuyen, etc. chupetes llaman fisiológico o anatómico a los que imitan la forma del paladar del bebé o bien imitan la forma del pecho de la madre...

Pero ambas cosas son diferentes.

El pecho tiene la forma que tiene, no tiene la forma del paladar del bebé. Es el bebé quien dentro de su boca, usando su paladar, lengua, mandíbula, da forma al pezón. Es el pecho el que se moldea dentro de la boca.

El pezón entra redondo y tiene que salir redondo. Dentro de la boca se moldea, lo trabaja el bebé.


CUÁL ELEGIR.
Redondas de silicona. Para mí así de claro. Pero hay controversia al respecto, distintas opiniones y distintos gustos.

Yo me inclino, con total convicción, por los que se parecen al pezón de la madre. Es decir, redondos, sin forma alguna. Un pezón tiene la forma redondeada y es el bebé quien en su boca lo trabaja con la lengua.

Es el bebé quien trabaja su lengua, mandíbula y músculos de succión para moldear el pezón al interior de su boca.

Partiendo de la base que lo que un bebé debe tener en la boca es el pecho. Pero entiendo perfectamente la necesidad de algunas madres de poner chupete y la necesidad de algunos niños. Otros bebés en cambio lo rechazan cuando se lo ofrecen por activa y por pasiva.

De silicona, más limpio, no huele. Vigilar cuando ya tenga dientes que no la roce tanto como para provocar rotura, entonces cambiarla. 


Con las redondas además no se corre riesgo de que se coloque mal o el bebé la gire en su boca.

TAMAÑO
Se venden por tallas.

Pero el pecho no crece ya, incluso se hace algo más pequeño y menos turgente a medida que avanza la lactancia. Siempre elegir mejor el tamaño más pequeño de chupeta, tenga la edad que tenga el bebé.

¿CHUPETE TAPÓN?
Lo que no me gusta es cuando el chupete se usa de tapón. Sí, de tapón. "¡Hale, calla ya!" y plof, le ponen casi a la fuerza la chupeta de tapón… Ya sé que todo el mundo no lo hace así, pero es algo que veo.

El bebé también necesita expresarse, llorar a veces, liberar energía y frustración a través del llanto. O simplemente comer, succionar una chupeta de la que no sale nada, puede ser muy cansado y hacer que sin querer nos saltemos una toma, sobre todo cuando son muy pequeños.

Para el consuelo, primero prueba los besos y mimos, y la teta. Y luego, ya, si eso, la chupeta.
 












CUÁNDO
Si optas por usarla, espera hasta que la lactancia esté bien establecida. ¿Cuándo es eso? Te lo explico: si no ha habido grietas más de una semana, no tienes dolor alguno y el bebé tiene ya 15 días y ha recuperado el peso del nacimiento y un poco más… entonces ya puedes ponerla si así lo deseas.

Si en cambio tú tienes dolores, grietas u otros problemas, y/o el bebé en la revisión de los 15 días no ha recuperado aún el peso o está justo en el peso de nacimiento, espera un poco más para usarla. En este caso acude a tu especialista para que te ayude a ver cuál es el problema y cómo solventarlo. Es para estos casos cuando se dice de esperar al menos 4 semanas.

Mi recomendación: no uses chupeta.

Pero yo he sido madre. Una de mis hijas no usó chupeta y la otra sí. Y conocía perfectamente sus riesgos. Pero la usé.

HASTA CUÁNDO
Úsala lo menos posible, que no se convierta en un objeto de necesidad. Puede ayudar al sueño o en momentos puntuales de llanto, pero que no esté siempre presente. El consuelo al pecho es mucho más beneficioso a todos los niveles.

Un año, no esperes más para retirarla. Cuanto menos, mejor. Pero claro, has de entender que si se la pones luego hay que quitarla y suele ser bastante difícil cuando se hace tarde.

Algunos autores hablan de dos-tres años. En la práctica veo a muchos niños que con 3-4 años la siguen usando. Mejor quitarla cuanto antes. Cuanto más tarde, más cuesta.

Las tetinas al año deberían desaparecer, también en un niño que no toma pecho. A partir del año los niños de biberón tampoco deberían ya comer en biberón.

En la práctica esto es extremadamente poco frecuente. Los bebés que la usan la dejan bastante más tarde.

RIESGOS Y ¿VENTAJAS?
El efecto analgésico es claro. Pero no de la chupeta, sino de la succión. Es la succión lo que calma al bebé. Si no puede succionar el pecho porque no está mamá, pues vale, puedes usar chupeta. El problema es que se crea mucha dependencia y al final se acaba usando para todo o más de lo que nos gustaría y por eso cuesta tanto quitarla.

Recuerda que la chupeta se inventó para usar de pecho, imitando al pecho, porque como ya hemos dicho los bebés necesitan succionar. Esa frase que escuchamos tanto "te usa de chupeta" es justamente al revés: usan la chupeta de pecho, usan la chupeta porque no hay pecho.

En un estudio se llegó a la conclusión de que la chupeta por la noche reduce el riesgo de muerte súbita. No conozco al detalle el estudio y no sé si en el mismo se valora el hecho de dormir con mamá, colechar, o sólo bebés que duermen solitos en sus cunas. Cuando se colecha las respiraciones de madre y bebé se acompasan y la madre está alerta. Puede que no oigas una bomba en la calle, pero un pequeño gesto del bebé lo oyes a kilómetros. La lactancia a demanda y el colecho son factor protector para evitar la muerte súbita del lactante.

Como riesgos ya hemos comentado que, sobre todo si se introduce muy pronto, puede hacer saltar tomas, por tanto menos estimulación del pecho, y como consecuencia una lactancia más corta. También su uso pone en duda la exclusividad de la lactancia. Asimismo la succión de chupeta (y tetinas de biberones) puede causar un aumento de otitis media, problemas dentales, y riesgos de accidentes. (Si se usa chupeta no hay que poner cordón al cuello). Algunos autores hablan de no usar más de 6 horas al día.

Por otro lado, importante señalar que no se succiona igual el pecho que una tetina. Y en niños con problemas de succión, sería si cabe más importante prescindir de la chupeta.

Por supuesto, nunca lo untes con productos, ni azúcar, ni miel, ni infusiones, ni alcohol (sí, he visto abuelas metiendo la chupeta en coñac para que el niño duerma!!!)

¡¡DE DISEÑO!!
Me llama mucho la atención que para elegir un chupete el diseño es lo que suele priorizar, cuando es la parte menos importante. En muchas web a la hora de comprar el chupete puedes elegir entre cientos de marcas y modelos pero no se puede ver cómo es la tetina en muchísimos casos. Lo que se necesita a la hora de elegir el chupete es saber cómo es su perfil, saber exactamente la forma que tiene, y el material obviamente, pero este sí suele venir detallado. Hay fotos y fotos de la chupeta en cuestión en colores varios, con flores, dibujos, diseños, nombres… Pero ¿y su forma? Incluso he podido comprobar que a veces la foto es engañosa y lo que parce una tetina redonda resulta ser plana, o anatómica porque la foto no está tomada en el ángulo adecuado. Lo importante es lo de dentro, lo que va dentro de la boca de tu hijo.

A mis madres las digo siempre que se fijen bien en estas cosas. De todos modos suelo tener en consulta siempre chupetas de las que yo considero adecuadas, o "menos malas", porque muchas veces son difíciles de encontrar.

En las canastillas o en los regalos que se hacen a las futuras madres o recientes madres suele venir siempre una chupeta. ¡¡Qué triste!! ¡¡Cuánta dependencia!! Se ve tan normal… Y hasta ahora nunca he visto que sea la adecuada. Pero claro, si te has juntado con 20 chupetas en casa antes incluso de nacer el bebé, cuando decides usarla tiras de lo que tienes…



Más cosas que me han llamado la atención son por ejemplo las páginas web que hablan de las ventajas de usar chupeta, dejando de lado los riesgos, y luego resulta que están patrocinadas por marcas de chupetas. Esa información no puede ser fiable. Pero ahí está, para vender…

OTROS CHUPETES
También tenemos los chupetes para medicinas. No me gustan. Pobres bebés. Es como si tú pides un plato en el restaurante y te traen uno camuflado. Hay otras maneras de dar la medicina al bebé.



Luego están los chupetes termómetro, que pueden ser útiles.


Y por último están las chupetas de broma. ¡¡Qué poco me gustan!! Es como reírse del bebé… Que ni sabe lo que lleva puesto ni puede defenderse. Si de adulto te hacen una cosa así estoy seguro que no te gustaría. Otra cosa es que te disfraces por ejemplo o que tú, adulto, la uses voluntariamente porque graciosas son un rato. Pero no en un bebé.

Y recopilando información para este artículo encontré las chupetas de lujo. No sé ni cómo llamarlas. Chupetas con Swarovski, con perlas, con oro, plata o piedras preciosas… Bueno, lo primero que dudo que esas chupetas cumplan la normativa. Como adorno están bien, para habitación del bebé o algo así, pero eso no puede usarse. Quiero pensar que se venden sólo con ese fin.

Si decides usar chupeta, recuerda: redonda, de silicona, pequeña. Y por poco tiempo.

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domingo, 19 de marzo de 2017

"Necesito ayuda"

Así empiezan muchos de los mails y WhatsApp que recibo cada día. De verdad, me encantaría responder todos. Lo prometo. Es más, sería feliz si sólo tuviera que hacer eso por tener todo lo demás resuelto... Pero no es el caso.

Yo también tengo que comer y pagar mis facturas y los muchos gastos que da tener una consulta. Y tengo familia e hipoteca… ¿Por qué no se puede entender que si dedico un par de horas (a veces más!!) a tu caso, a contestarte, a buscar e indagar la causa de tu problema, a solucionarlo en la medida de lo posible, escribiendo otros mensajes de vuelta, a enviarte las imágenes precisas, archivos o vídeos que van a ayudarte… no pueda pedir una remuneración justa a cambio?

Esos WhatsApp llegan a cualquier hora del día o de la noche. Me envían fotos, mensajes larguísimos explicándose, vídeos... No siempre puedo responder ipso facto, y entonces siguen llegando más mensajes... Y en alguna ocasión incluso exigiendo pronta respuesta. Son muy muy pocas las veces que por adelantado me preguntan cuánto o cómo pagar. En este tipo de trabajos creo que esto es muy frecuente. Y más cuando muchas consultas se deben a la urgencia de un problema de lactancia repentino e inmediato... Hay una madre vulnerable y un bebé por medio. Puedo entender la urgencia, desde luego. Por supuesto que la entiendo. Y por eso hago guardias los festivos... Pero hay que entender que esto tiene un precio.

Hoy en día es fácil hacer transacciones rápidas, incluso inmediatas, vía PayPal por ejemplo. Y así todos contentos. Y es muy sencillo usar el teléfono o la videoconferencia para ver en directo la toma por ejemplo, o esa herida del pecho... Aprovechemos las ventajas de la tecnología y de las redes sociales para resolver, incluso en la distancia intercontinental, los problemas de lactancia.

Cuando soy yo quien da la tarifa, el WhatsApp se silencia… Ummm…

¿Os pasa a vosotras, compañeras/os? Me encantaría que dejarais en comentarios vuestra experiencia o vuestro punto de vista. ¡¡Gracias!!

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lunes, 13 de marzo de 2017

Punto blanco en el pezón

Uno de los problemas que pueden surgir en la lactancia son las perlas de leche. Podemos encontrar información sobre ellas como perlas de leche, ampollas de leche, o puntos blancos.

Tenemos entre 4 y 19 poros en el pezón por donde sale la leche, y en ocasiones puede obstruirse alguno. (No confundirlos con las glándulas de Montgomery que están en la areola  -también llamadas tubérculos de Montgomery, o de Morgagni- aunque en ocasiones algún conducto puede desembocar en una de ellas y salir leche por ahí, algo que no quiere decir nada especial ni supone un problema.)

En principio digamos que la perla es una obstrucción de la parte final del conducto de leche, de uno de esos poros, como si hubiera un tapón al final, de leche o grasa que no deja salir la leche por ese conducto y claro, molesta. Es bastante dolorosa. Lo vemos en el mismo pezón, no en la areola.

Podemos verla como un punto blanco, pequeño, redondeado, brillante y bien definido. A veces como nacarado, de ahí el nombre de perla. Parece la cabeza de un alfiler. En este caso la causa suele ser traumática, debida a que el bebé tironea del pezón, juega, se agarra y se suelta…, presiona sobre el pezón de forma anormal o succiona de forma deficiente. Suele desaparecer en unos días. Pero si es muy dolorosa se podría pinchar por los laterales con una aguja estéril para levantar la pielecilla fina que cubre, después de haber puesto calor, y poner al bebé a mamar para que se drene bien el pecho. Hay que ser cuidadosas y extremar la higiene, que la aguja sea estéril y las manos estén bien limpias, mejor no manipular con los dedos.  

O bien se puede apreciar como un punto blanco o amarillento más grande, sin bordes claros, no tan definido, más irregular. En este caso suele tener un origen infeccioso, y aquí no valdría con pinchar sino que habría que tratar la causa de la infección, pues el origen es más profundo. Acude a tu IBCLC o a tu médico (a uno que sepa de lactancia) para revisar la técnica y las posturas, y posiblemente habría que hacer analítica, recetar antibióticos, etc.


En general lo importante es seguir poniendo al bebé al pecho, para que los pechos se sigan vaciando. Si por el dolor se recorta el número de tomas es fácil que vaya a peor. Así que amamantar con mucha frecuencia es básico. Recomendable calentar el pecho antes, con masaje, una ducha, compresas calientes…

Otras recomendaciones generales son vigilar la dieta de la madre, evitando tomar en exceso grasas saturadas, cafeína, chocolate, azúcares, lácteos… y asegurar que se toman líquidos suficientes. Algunas mujeres refieren mejoría tomando lecitina de soja.

Otra recomendación, que según los casos puede ir bien, sería frotar el pezón con una toalla para ver si se abre después de haber aplicado calor húmedo. Y amamantar acto seguido.

Puede ser aconsejable aumentar la ingesta de vitaminas C y D para potenciar el sistema inmune. Masajes relajantes, o ropa que no oprima el pecho pueden venir bien. Masajear el pecho antes de extraer.

Y algo que funciona muy bien y proporciona mucho alivio es meter el pecho en un bol lleno de agua caliente, puede ser agua con sal, o de aceite virgen templado, (que no queme obviamente) inclinando el pecho hacia abajo para facilitar la extracción manual, por efecto de la gravedad. La idea es dar calor húmedo al pecho, después pasar una toalla sobre el pezón, a ver si se abre, y poner al bebé o en su defecto hacer extracción.

La "técnica del descorche" recomendada en algunos manuales sería poner calor, y posteriormente poner al bebé y hacer que se retire como cuando descorchamos una botella, rompiendo el vacío de golpe. Así es posible también quitar el taponcillo que obstruye.



En cualquier caso si parece que no desaparece enseguida o has intentando ya alguna de estas recomendaciones sin éxito, te aconsejo acudir al especialista
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