domingo, 19 de marzo de 2017

"Necesito ayuda"

Así empiezan muchos de los mails y WhatsApp que recibo cada día. De verdad, me encantaría responder todos. Lo prometo. Es más, sería feliz si sólo tuviera que hacer eso por tener todo lo demás resuelto... Pero no es el caso.

Yo también tengo que comer y pagar mis facturas y los muchos gastos que da tener una consulta. Y tengo familia e hipoteca… ¿Por qué no se puede entender que si dedico un par de horas (a veces más!!) a tu caso, a contestarte, a buscar e indagar la causa de tu problema, a solucionarlo en la medida de lo posible, escribiendo otros mensajes de vuelta, a enviarte las imágenes precisas, archivos o vídeos que van a ayudarte… no pueda pedir una remuneración justa a cambio?

Esos WhatsApp llegan a cualquier hora del día o de la noche. Me envían fotos, mensajes larguísimos explicándose, vídeos... No siempre puedo responder ipso facto, y entonces siguen llegando más mensajes... Y en alguna ocasión incluso exigiendo pronta respuesta. Son muy muy pocas las veces que por adelantado me preguntan cuánto o cómo pagar. En este tipo de trabajos creo que esto es muy frecuente. Y más cuando muchas consultas se deben a la urgencia de un problema de lactancia repentino e inmediato... Hay una madre vulnerable y un bebé por medio. Puedo entender la urgencia, desde luego. Por supuesto que la entiendo. Y por eso hago guardias los festivos... Pero hay que entender que esto tiene un precio.

Hoy en día es fácil hacer transacciones rápidas, incluso inmediatas, vía PayPal por ejemplo. Y así todos contentos. Y es muy sencillo usar el teléfono o la videoconferencia para ver en directo la toma por ejemplo, o esa herida del pecho... Aprovechemos las ventajas de la tecnología y de las redes sociales para resolver, incluso en la distancia intercontinental, los problemas de lactancia.

Cuando soy yo quien da la tarifa, el WhatsApp se silencia… Ummm…

¿Os pasa a vosotras, compañeras/os? Me encantaría que dejarais en comentarios vuestra experiencia o vuestro punto de vista. ¡¡Gracias!!

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lunes, 13 de marzo de 2017

Punto blanco en el pezón

Uno de los problemas que pueden surgir en la lactancia son las perlas de leche. Podemos encontrar información sobre ellas como perlas de leche, ampollas de leche, o puntos blancos.

Tenemos entre 4 y 19 poros en el pezón por donde sale la leche, y en ocasiones puede obstruirse alguno. (No confundirlos con las glándulas de Montgomery que están en la areola  -también llamadas tubérculos de Montgomery, o de Morgagni- aunque en ocasiones algún conducto puede desembocar en una de ellas y salir leche por ahí, algo que no quiere decir nada especial ni supone un problema.)

En principio digamos que la perla es una obstrucción de la parte final del conducto de leche, de uno de esos poros, como si hubiera un tapón al final, de leche o grasa que no deja salir la leche por ese conducto y claro, molesta. Es bastante dolorosa. Lo vemos en el mismo pezón, no en la areola.

Podemos verla como un punto blanco, pequeño, redondeado, brillante y bien definido. A veces como nacarado, de ahí el nombre de perla. Parece la cabeza de un alfiler. En este caso la causa suele ser traumática, debida a que el bebé tironea del pezón, juega, se agarra y se suelta…, presiona sobre el pezón de forma anormal o succiona de forma deficiente. Suele desaparecer en unos días. Pero si es muy dolorosa se podría pinchar por los laterales con una aguja estéril para levantar la pielecilla fina que cubre, después de haber puesto calor, y poner al bebé a mamar para que se drene bien el pecho. Hay que ser cuidadosas y extremar la higiene, que la aguja sea estéril y las manos estén bien limpias, mejor no manipular con los dedos.  

O bien se puede apreciar como un punto blanco o amarillento más grande, sin bordes claros, no tan definido, más irregular. En este caso suele tener un origen infeccioso, y aquí no valdría con pinchar sino que habría que tratar la causa de la infección, pues el origen es más profundo. Acude a tu IBCLC o a tu médico (a uno que sepa de lactancia) para revisar la técnica y las posturas, y posiblemente habría que hacer analítica, recetar antibióticos, etc.


En general lo importante es seguir poniendo al bebé al pecho, para que los pechos se sigan vaciando. Si por el dolor se recorta el número de tomas es fácil que vaya a peor. Así que amamantar con mucha frecuencia es básico. Recomendable calentar el pecho antes, con masaje, una ducha, compresas calientes…

Otras recomendaciones generales son vigilar la dieta de la madre, evitando tomar en exceso grasas saturadas, cafeína, chocolate, azúcares, lácteos… y asegurar que se toman líquidos suficientes. Algunas mujeres refieren mejoría tomando lecitina de soja.

Otra recomendación, que según los casos puede ir bien, sería frotar el pezón con una toalla para ver si se abre después de haber aplicado calor húmedo. Y amamantar acto seguido.

Puede ser aconsejable aumentar la ingesta de vitaminas C y D para potenciar el sistema inmune. Masajes relajantes, o ropa que no oprima el pecho pueden venir bien. Masajear el pecho antes de extraer.

Y algo que funciona muy bien y proporciona mucho alivio es meter el pecho en un bol lleno de agua caliente, puede ser agua con sal, o de aceite virgen templado, (que no queme obviamente) inclinando el pecho hacia abajo para facilitar la extracción manual, por efecto de la gravedad. La idea es dar calor húmedo al pecho, después pasar una toalla sobre el pezón, a ver si se abre, y poner al bebé o en su defecto hacer extracción.

La "técnica del descorche" recomendada en algunos manuales sería poner calor, y posteriormente poner al bebé y hacer que se retire como cuando descorchamos una botella, rompiendo el vacío de golpe. Así es posible también quitar el taponcillo que obstruye.



En cualquier caso si parece que no desaparece enseguida o has intentando ya alguna de estas recomendaciones sin éxito, te aconsejo acudir al especialista
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viernes, 10 de marzo de 2017

Entrevistamos a Carmen Vega, autora de "Lactancia Materna: casos reales de superación"

Si una cosa hacemos los profesionales de la lactancia, IBCLC, es mantenernos al día en cuanto a publicaciones, estudios y actualizaciones relacionadas con la lactancia. Es requisito indispensable pues cada 5 años hay que re-certificarse. Y en general solemos estar en contacto para comentar casos clínicos, aprender unas de otras y compartir conocimientos. Tanto a través de asociaciones como AECCLM, o por medio de listas de correo y redes sociales. Es muy gratificante luego vernos y ponernos cara en congresos o cursos presenciales después de habernos hablado vía online durante mucho tiempo.

Hoy traemos una mini entrevista a mi colega, la doctora Carmen Vega, autora del libro Lactancia Materna: casos reales de superación.  Una lectura muy interesante para madres, que os recomiendo.


¿De dónde surge la idea de escribir este libro?
La idea del libro surge debido a mi experiencia profesional con madres lactantes. En el día a día, me daba cuenta de que los problemas por los que consultaban las mamás eran prácticamente los mismos. Es decir, se repetían una y otra vez. Además, en el grupo de apoyo a la lactancia, veía que las experiencias de madres que habían pasado por esas situaciones animaban mucho a las que se encontraban pasándolas en ese momento.
Por eso, se me ocurrió escribir las experiencias de las madres con problemas comunes de la lactancia (la mayoría) y así hacer una especie de guía de lactancia, pero desde un punto de vista más práctico.

¿De qué trata el libro?
El libro consta de dos partes: Una de testimonios y otra parte de material complementario. En los testimonios, las mamás cuentan su experiencia en primera persona, precedida por una pequeña introducción mía. Son 15 capítulos y 17 experiencias. En el material complementario, explico algunos puntos de los relatos: es una especie de glosario de términos pero algo más ampliado.

¿Cuál es el objetivo del libro?
El objetivo principal es que ayude a las mujeres que desean dar el pecho a conseguirlo. Que sepan que a veces la lactancia no es fácil, pero que se puede conseguir, ya que otras mujeres lo han hecho. Que sea una guía de lactancia pero emocionante y práctica a la vez.  Por otro lado, creo que el libro ha resultado ser emocionante y ameno de leer incluso para quien no desea formarse en la lactancia.

¿Qué temas podemos encontrar?
Temas muy frecuentes como grietas, mastitis, amamantar tras una cesárea, baja producción de leche, lactancia en múltiples (gemelos y trillizos), en prematuro… la lactancia y vuelta al trabajo en diferentes situaciones laborales, compatibilizar la lactancia con medicación crónica, recuperar la lactancia tras un ingreso por deshidratación, ictericia neonatal,  amamantar siendo una madre joven, y otros temas no tan frecuentes pero sí interesantes como: lactancia inducida, lactancia y labio leporino, lactancia y fibrosis quística.

¿A quién va dirigido? ¿A algunas madres en especial?
Va dirigido fundamentalmente a embarazadas y madres lactantes, pero también es muy útil para el entorno: el papá, las abuelas… para que aprendan sobre lactancia de forma amena y casi sin darse cuenta.
También pensé a la hora de escribirlo en las asesoras de lactancia y en los sanitarios: ofrecerles por un lado un acercamiento emocional a esas mujeres con dificultades en la lactancia y por otro lado, información práctica, no tan teórica como están acostumbrados.

¿Cómo lo escribiste? ¿Las mamás te dictaban su experiencia y tú transcribías, o has recopilado la información una vez que ha pasado todo? ¿Te han ayudado ellas?
Pues hubo de todo. Yo tenía un guion con las cosas que quería incluir de cada historia y mi idea era que ellas me lo contaran y transcribirlo en primera persona. Pero hubo algunas mujeres que quisieron hacerlo ellas mismas, lo cual me pareció bien.


¿De qué capítulo te sientes más orgullosa? ¿O cuál es el que te ha costado más plasmar? Sabemos que una historia es tuya… ¿fue esa la más dura de contar? ¿O acaso la más sencilla?
Es muy difícil decidirme por un capítulo. Muchas de ellas son mujeres que he tratado de forma cercana y que he acompañado en sus experiencias, que las he vivido. No puedo ser imparcial.
Lo que sí es cierto que mi historia fue la más difícil de plasmar. Por muchos motivos: porque no es algo de lo que yo suela hablar a menudo, porque fue una experiencia dura y que aún me sigue removiendo... Por el hecho de exponerme tanto… y sobre todo, porque sabía que mi hija de casi 11 años iba a leerla.
Lloramos todos. Lloré yo escribiéndola. Mi marido al leerla. Mi madre… y también mi hija.
Pero a pesar de todo, creo que mereció la pena.

Tengo la sensación de que tu libro ha tenido mucho impacto, mucho más que otros parecidos que hay en el mercado, y me gustaría saber por qué es así. Deduzco que es de la personalidad, "savoir faire" o carisma de la autora, ¿no? Cuéntanos…
Creo que el éxito del libro radica precisamente en que es un libro diferente.  Se enseña la lactancia a modo de novela, para que experimenten la lactancia en primera persona. No es una guía sin más. Son historias emocionantes, que te atrapan y te llenan, y que tienen de denominador común la lactancia. De esta forma, puede leerlo una persona sin especial interés en la lactancia, y gustarle, y sin darse cuenta, haber aprendido mucho de ella.

¿Qué puede aportar tu libro a las madres que no aporte otro de los muchos libros que hay sobre el tema?
Creo que no hay un libro parecido. No son simplemente experiencias. Son historias contadas con un fin, un objetivo didáctico. Que te emocionan por supuesto, pero que también enseñan.

¿Qué otros libros sobre lactancia recomendarías a las madres además de tu libro? Dinos un título que te haya marcado de forma especial.
Por supuesto Un regalo para toda la vida de Carlos González. De hecho, lo nombro muchísimo en mi libro, porque ha sido una de las claves para que muchas de las mujeres de mi libro consiguieran una lactancia exitosa.

¿Tienes planes de futuro como escritora? ¿Vas a volver a publicar?
Seguramente. Siempre me ha gustado escribir, y aunque ahora mismo no tengo ningún libro en mente, no lo descarto en un futuro.

Te lo habrán preguntado muchas veces, tú eres médico, ¿qué formación sobre lactancia se da en la carrera?
Ninguna. Durante 6 años de formación, el tiempo que se habla de lactancia será aproximadamente media hora. Y además información nada útil para la práctica clínica diaria. A los médicos no nos forman en lactancia. Al contrario, los que estamos interesados tenemos que buscarnos los cursos y pagarlos de nuestro propio bolsillo.

¿Cómo te interesante por la lactancia? ¿De dónde llegó antes la inquietud por la lactancia: de la profesión o de la maternidad?
Fue a raíz de mi primera maternidad hace casi 11 años. Tuve dificultades debido a mi poca información, falta de confianza y mal asesoramiento médico. Sin embargo, conseguí superar las dificultades y me di cuenta de que los sanitarios no estábamos formados, y decidí que eso tenía que cambiar.

Como madre ¿encontraste obstáculos en la lactancia de tus hijos? ¿Y como médico?
Solo con la primera lactancia tuve dificultades. Con las demás, ya tenía la información y la confianza suficiente para no tener ningún problema. He dado pecho durante el embarazo, he tenido dos lactancias en tándem y he mantenido las lactancias de forma prolongada a pesar de la vuelta al trabajo y turnos de 24 horas fuera de casa.
Como médico me encuentro con la dificultad de ver compañeros no actualizados en lactancia, que dan indicaciones incorrectas, malas recomendaciones… y que además no tienen intención de cambiar.
He realizado cursos sobre lactancia para profesionales y son muy pocos los que se inscriben. Es una pena. Aun así, desde hace 11 años hasta ahora he visto una evolución. Las cosas están cambiando. Lentamente y poco a poco, pero cada vez hay más profesionales actualizados y más recursos para que acudan las madres con problemas de lactancia.

También eres IBCLC, al igual que yo, pero tú eres profesional sanitario. ¿Te encontraste con dificultades a la hora de acceder a examen? ¿Y cómo fue tu preparación? ¿Qué recomendarías a otras mujeres que quieren presentarse al examen?
No tuve ningún problema para acceder al examen. Es injusto, pero para los sanitarios es mucho más fácil cumplir requisitos para acceder. Para prepararme, además de las horas prácticas que son las más provechosas, leí libros: Preguntas y respuestas de la liga de la leche, y el manual de lactancia materna para profesionales de la AEPED sobre todo. Aunque también leí algún otro en inglés.

Por último, dinos dónde pueden comprar el libro nuestras lectoras.
Hasta hace nada sólo se podía encontrar en Amazon en formato papel y kindle. Pero ya está disponible en varias tiendas de crianza y también de forma online en Cool and carry  y  Crianza natural.

Enhorabuena por el éxito de tu libro Carmen.



Y tú, ¿conocías a Carmen Vega?  ¿Has leído el libro? ¿Has sido asesorada por ella? Déjanos abajo tu opinión.

Si te ha resultado útil… ¡comparte! 



Información sobre grietas y otros problemas de lactancia.
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jueves, 2 de marzo de 2017

Nada como mamá, nada como mamar.

En el año 2009 la asociación Criar en el corazón, junto con el apoyo de algunas otras organizaciones (El Parto es Nuestro, Vía Láctea, Amamantar Asturias y Mamilactancia), lanzó un fabuloso vídeo de promoción a la lactancia. La mayoría seguro que ya lo conocéis.
Pero he querido traerlo hoy al recuerdo de todas. Entre las actrices está Eva Marciel, cuyo trabajo me encanta, amamantando a su hijo. (Podemos verla estos días en la serie Centro Médico, como la Dra. Fuentes.)

Aquí os lo dejo. El mensaje es claro, transcribo:
video


¿Si te dijera que han sacado una nueva fórmula que aumenta las defensas de tu bebé? ¿Se la darías?
¿Si te dijera que podemos tener alimento gratis para los primeros seis meses de tu bebé? ¿Me creerías?
¿Si te dijera que una empresa ha patentado un envase que mantiene la comida lista las 24 horas del día conservando todas sus propiedades? ¿Lo comprarías?
Esa fórmula existe. Ese alimento existe. Esa empresa existe.
La leche materna es el mejor alimento para tu bebé. Se adapta a todas sus necesidades, aumentando su sistema inmunológico. Y además, es gratis.
Nada como mamá. Nada como mamar.

miércoles, 1 de marzo de 2017

IBCLC DAY - Día Internacional de las consultoras certificadas en lactancia materna (IBCLC)

#happyIBCLCday

Hoy es un día importante para mí.

El IBCLC Day se celebra cada año el primer miércoles del mes de marzo.

Fue creado por ILCA para reconocer el importante papel que desempeñan los IBCLC y para reconocer el conocimiento especializado que poseen los IBCLC y que marca la diferencia en las vidas de las familias que amamantan.

IBCLC es la única titulación a nivel mundial que certifica que una persona posee los conocimientos teóricos, prácticos y éticos en lactancia materna para dedicarse profesionalmente a la atención de madres/bebés y a la docencia en el campo de la lactancia.

La acreditación se otorga después de aprobar un examen ofrecido por el IBLCE (International Board of Lactation Consultant Examiners), y debe reacreditarse cada cinco años para garantizar la total actualización de conocimientos.

En España 119 a fecha de agosto. Falta añadir las nuevas IBCLC acreditadas en el mes de diciembre, actualización aún no publicada por IBLCE.

En los posts relacionados hablo más extensamente del proceso y de qué hace una IBCLC.

¡FELIZ DÍA DE LAS IBCLC!!


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