viernes, 23 de marzo de 2018

Tetas, bocas, tetas

Anécdotas de la IBCLC


Todo el mundo tiene móvil hoy por hoy. Y al final el móvil se convierte en un inseparable imprescindible. Pese a que no quiero depender de él, al final ocurre. Ahora mismo mi móvil es agenda, base de datos, ordenador y teléfono.

Reconozco que lo necesito.

Normalmente estoy de guardia 24 horas, 7 días a la semana, 365 días al año. Pero a veces hay que parar.

El número de mensajes diarios, llamadas y correos, aumenta de manera exponencial cada mes. Y además atiendo consultas presenciales, a domicilio u hospitalarias. A todo esto añado que soy docente en activo y además madre de familia y esposa. Ah, y corredora amateur.

A veces me canso, también me canso.

Pero ¿qué ocurre? Pues que aunque tengas dos números separados, uno para el trabajo, al final usas un mismo dispositivo para todo. Y en mi caso mi móvil está lleno de fotos de tetas, y de fotos de bocas de bebés... Algunas fotos de medicamentos, y entre medias las personales. 

Por ejemplo el otro día estuve en la nieve con la familia, y las fotos de paisajes blancos con mi careto en medio se mezclan en la galería con las fotos de pechos y de frenillos y lenguas. 

O con las fotos de los filtros tan divertidos que ahora tienen aplicaciones con facebook o instagram, que todo hay que decirlo, no los conocía y me los descubrieron mis hijas el otro día, y me lo pasé pipa haciéndome selfies. Oye, qué buenas fotos. Como filtran y disimulan imperfecciones al final se ve una hasta guapa. Y esas fotos se mezclan en mi galería.

Y yo, que las tecnologías y yo nos somos demasiado amigas, pues me hago un cacao con tanta historia y al final todo está mezcladito en el móvil. Cada poco lo organizo en carpetas en el ordenador y voy borrando del móvil, pero a veces ocurre...

Total, que al final ocurren anécdotas graciosas. Que vas a buscar la foto de la circular del instituto donde dice a qué hora es la tutoría para enseñársela a otro padre o madre del insti de tu hija, y te pones junto a esa persona a abrir la galería y pasar fotos con el dedo, y te aparecen justo los primeros planos tetiles de la consulta de ayer que aún no he pasado al PC... ¡oops, tierra trágame!

O te llaman por teléfono de la escuela de música de tu hija para indicarte que la audición es tal hora y tú te crees que es una mamá que quiere pedir hora para la consulta y la conversación es tan ridícula ... hasta que te percatas...

O has puesto en wallapop la mesa que ya no usas y te envían un WhatApp para preguntar cómo quedamos. Y tú, ilusa, empiezas a decir que a las 6 lo tienes ocupado, que mejor mañana a las 12, que si sabes dónde está la consulta... y el tío te dice "pero de qué me hablas, si yo sólo quiero la mesa".

Y así todo el tiempo. Es realmente divertido pero igual de cortante. 

-Hola, quería información.

-Hola, buenos días. Sí mira, el taller es a las 18h30 y puedes venir con el bebé, pero confírmame que vienes porque las plazas son limitadas.

-Pero si yo llamaba para decirte que ya puedes recoger el paquete en correos...

Y la verdad, me lo tomo con humor, es muy divertido.

Creo que a cualquiera de nosotras Ibclc o asesoras nos pasa igual. ¿Cuántas tenéis el móvil llenito de fotos de perlas de leche, grietas, o bebés con boquitas abiertas?

Déjame en comentarios tu anécdota.



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